Aquí sigo con mis aventuras sobre mi antigua PeCera.
El caso es que como llevo muchos años con un par de pantallas en el Mac, no me hago a usar sólo una, por lo que al final la he dejado donde estaba y me he tenido que buscar la vida para encontrar otro monitor para el ordenador.
Aunque actualmente las pantallas no están muy caras, tampoco era plan de pagar por una por capricho, así que he terminado enchufándolo al televisor mediante el HDMI.

Se ve todo mu graaande mu grande.
La ‘pega’ es que el televisor es un HD Ready y no Full HD, por lo que la resolución nativa es de 1366×768, y aunque aguanta sin problema los 1900×1080 (en 1080i), la imagen resultante no queda del todo definida (sobre todo los textos) y cansa bastante a la vista.
Sin embargo ante imágenes gráficas, como juegos o vídeos, si que se ve bastante mejor:

No me pude contener las ganas de probar el Neverwinter Nights…
Así que bueno, algo es algo. Y aunque al principio cuesta acostumbrarse, eso de estar tirado en el sofá con el teclado en las piernas y el ratón en el posa brazos termina siendo muy cómodo…