El fin de semana pasado tuve la oportunidad de probar el gyûdon, un plato bastante famoso en Japón a base de ternera y cebolla con arroz blanco, todo ello bañado en una salsa dulzona hecha a base de soja, mirin y unas cuantas especias. Seguramente recordéis la imagen que subí a Flickr, bastante famosa por cierto:
Pues bien, como me gustó tanto me quedé con las ganas de hacerlo por mi cuenta, así que gracias a mi memoria fotográfica para asuntos culinarios (y a la receta de partida) he recreado mi propio plato de gyûdon. Y creo que puedo decir sin equivocarme que es el primer plato que me sale tan calcado al original
Se tarda escasamente media hora en preparar, y los resultados son excelentes, así que pasemos al meollo de la cuestión.
Lo que necesitamos
Hay gran cantidad de ingredientes, aunque luego la mayoría de usan sólo para darle “el toque” especial que tiene el plato. Las cantidades son para tres personas que coman normal, o dos muertos de hambre
- Arroz blanco cocido para dos o tres personas
- Un par de cebollas
- 300 gr de carne de ternera muy fina (en plan carpaccio)
- Dos o tres huevos
- 250 ml de agua
- 25 gr de azúcar moreno
- 30 ml de vino tinto
- 25 ml de mirin o sake (si no se tiene, se puede probar con vino jerez con azúcar)
- 75 ml de salsa de soja
- Media pastilla de caldo de carne
- Media cucharada de polvo de siete especias (un mixto de especias picantes orientales)
- Cuarto de sobre de dashi (si no se tiene, cuarto de pastilla de caldo de pescado)
- Un par de ajos cortados en trozos grandes
- Un trozo de gengibre
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta negra

Preparación
Lamentablemente esta vez no he tenido tiempo -ni buena iluminación- para poder sacar fotos de todo el proceso, así que os iré contando los pasos despacito para que no os perdáis.
Lo primero que haremos será poner a calentar los 250 mililitros de agua en una olla. Una vez puesto a calentar, echaremos los 25 gramos de azúcar moreno y removeremos conforme se vaya calentando el agua hasta que se nos forme caramelo blanco (que se disuelva el azúcar, vamos).
En ese momento, apartaremos la olla del fuego y procederemos a añadir los 30 mililitros de vino tinto y los 25 mililitros de mirin/sake. Removeremos bien y pondremos nuevamente a calentar, sin dejar de remover.
Cuando el mejunje empiece a hervir, añadiremos la media pastilla de caldo de carne, el cuarto de sobre de dashi, los ajos, el jengibre, las pizcas de sal y pimienta, la media cucharada de polvo de siete especias y los 75 mililitros de salsa de soja. Lo dejamos hervir tranquilamente durante dos minutos.
Mientras tanto, procederemos a cortar la carne bien finita que tenemos en pequeñas tiras, con grosores menores al centímetro y no más de un par o tres centímetros de largo. También cortaremos las cebollas, en trozos también pequeñitos.
Una vez que tenemos todo cortado y en la olla está hirviendo nuestra mezcla, sacaremos el trozo de jengibre y los ajos, y añadiremos las cebollas, removiendo para que se vayan haciendo. Esto puede tardar desde unos pocos minutos hasta un buen rato, dependiendo de lo fuerte que sea nuestro fuego. Cuando notemos que la cebolla empieza a estar blandita, añadimos la carne a la olla, y sin dejar de remover la vamos haciendo.
A mi me ha tardado algo menos de diez minutos en hacérseme la carne, así que lo mejor es ir probando de vez en cuando, hasta que alcance el punto de gusto deseado. Lo normal es que la carne tome un color marrón oscuro, acorde con la salsa.

Conforme la carne se vaya terminando de hacer, prepararemos los huevos. Aunque un huevo frito puede valer, a este plato le van bien los huevos semicocidos; es decir, aquellos en los que la clara está blandita, mientras que la yema se ha apelmazado y está algo durilla.
Cuando los tengamos hechos, en un bol colocaremos la ración de arroz, la carne, el huevo, y echaremos tanta salsa como nos guste.

Degustación
Ya se que siempre digo que lo mejor para comer estas cosas es la cerveza, pero es lo que mejor le sienta, jeje. Otra posibilidad es tomar un vino tinto, ya que al ser carne le sentará bien.
Como la salsa es dulce, el uso de rosados o blancos puede llevar a la saturación, aunque no sería yo quién dijese que no a un albariño bien frío.

Menudo tutorial de como cocinarlo O.O!! XD
Haber si ahora que no tengo clases, le hecho valor y me atrevo a cocinarlo yo también.
Tendrás noticias de mi éxito o fracaso, jeje.
Muchas gracias!!
Pues nada, ya nos dirás cómo te sale. Si tienes dudas, ya sabes
Por si te interesa, hay un montón más de recetas por el blog, así que buscando por la categoría de cocina seguro que encuentras alguna que te atraiga ^^