Ahora que el verano ya está aquí y el amigo Lorenzo cae sobre nuestras cabezas en todo su esplendor, nada mejor que buscar algún modo de contrarrestar sus calurosos efectos. Desde una tarde en la piscina a un buen vaso de fría bebida burbujeante, pasando por una consola de aire acondicionado -si tienes y la subida del IVA te la trae al pairo- o el ventilador de toda la vida. Pero claro, no vamos a meter el ordenador en la piscina, ¿verdad? (la respuesta coherente es NO).
Si recordáis, el otro día hablaba de la posibilidad de desactivar el Flash en vuestro Safari para evitar sobrecalentamientos con sus consiguientes frizados y/o cuelgues. Pero nos guste o no, el Flash es algo necesario todavía a la hora de navegar por la red. Además, que no es la única causa de que nuestro Mac se nos sobrecaliente hasta hacer plof.
Así que el siguiente paso en la escala de desesperación ante problemas térmicos consiste en empezar a jugar con la configuración de los ventiladores internos, lo que en un principio puede dar un poco de desconfianza -al menos a mi me la daba- y que posteriormente veremos como la solución a nuestros problemas.
Para ello haremos uso de un programita gratuito llamado smcFanControl, el cual inicialmente estaba diseñado para aumentar la velocidad de los ventiladores internos de los portátiles de Apple, pero en ningún sitio dice que no se puedan usar con un sobremesa, ¿verdad?
Una vez descargado e instalado, no tendremos más que ejecutarlo y en la barra de menú (la de arriba del todo) nos aparecerá un iconito que nos marcará una temperatura que por defecto hace referencia a la de la CPU así como un numerito seguido de las letras “rpm”, refiriéndose a las revoluciones por minuto del ventilador de la CPU. Si pulsamos sobre los numeritos, se nos abrirá un menú con distintas opciones. Si pulsamos en “Preferecias”, nos permitirá acceder a la configuración de los ventiladores del ordenador.

En mi caso, me muestra tres ventiladores: el ODD (la unidad de disco óptico), el HDD (el disco duro) y la CPU (el cerebro de la bestia). Y no, no hay ningún ventilador en la GPU, ya que al ser un modelo de portátil (no olvidemos que el iMac es un portátil con forma de sobremesa) lleva un disipador y debemos dar gracias. Al menos en el iMac 24″ pre-aluminio, ya que en los modernos no se si habrá ventilador o no.
Entonces, ¿de qué me sirve modificar las velocidades de los ventiladores si la gráfica no tiene ventilador?, podríais estar pensando. Bien es cierto que no podemos modificar la gráfica, pero si que podemos tocar a su vecino más próximo; el disco duro, el cual se pone bien calentito cuando trabaja.
Como se puede ver en la imagen superior he modificado la velocidad base del disco duro -1.300rpm- hasta las 3.100rpm, o lo que es lo mismo, casi un 2.5x de su velocidad original. También he subido ligeramente la velocidad de los ventiladores del lector y la CPU, por eso de que España es una tierra algo cálida en verano.
¿El resultado? Pues llevo una semana no sólo ya sin ningún cuelgue, sino que encima tampoco me han vuelto a aparecer las temidas líneas de píxeles jodidos por la pantalla. He vuelto a activar el Flash en Safari, y aparte de los cuelgues corrientes del navegador el calor ha dejado de ser un problema. Trabajar con diez imágenes en Photoshop ha pasado a ser algo tan normal como cuando estamos en invierno. Y lo mejor de todo es que en este tiempo no he superado los 47º en la GPU (tarjeta gráfica), cuando antes alcanzaba los 5Xº a la mínima que hacía algo. ¡Si hasta estoy escribiendo mientras escucho el iTunes, renderizo un vídeo y descargo cosas de internet y el ordenador va fino fino!
Así que ya sabéis, si lo vuestro es tan desesperante como lo mío y no tenéis las pelas para compra un nuevo ordenador, modificar la velocidad de los ventiladores es vuestra solución. Por lo mucho que he leído, no implica ningún problema al funcionamiento de los mismos, ya que están hechos para trabajar duramente, pero por si acaso me lavo las manos; no me hago responsable si vuestro ordenador se jode, estalla, se prende fuego o por la noche sale del reposo y os ahoga con el cable del ratón (o de algún USB en su defecto). Bastantes problemas tendría ya si le pasase al mío, pero por ahora aguanta como un campeón. Tampoco es plan de ponerlos a trabajar a tope todo el rato, ¿eh?
Y no, no os preocupeis que lo que estáis configurando es la velocidad mínima de los ventiladores, no la máxima, por lo que si hacéis algo que implica 5.000 rpm, los ventiladores aumentarán su velocidad. Lo que hacemos es que la velocidad mínima sea la que decidamos.
Por cierto, no os olvidéis en las Preferencias de marcar la opción de “Iniciar smcFanControl al inicio”, ya que si no seguirá con la configuración natural del sistema operativo.
Programa | smcFanControl
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