Como el último fin de semana fue inexistente, estaba esperando con ganas a que llegase el actual, así que se puede decir que lo he disfrutado con ganas. Aunque por las mañanas me entretenía con mis apuntes, por las noches he aprovechado para disfrutar de unos de mis vicios: la comida xD
El viernes salí un rato a cenar a un restaurante chino que descubrí no hace mucho gracias a una amiga y que me encanta. Se trata del “Buenaventura”, que está en la Plaza Luna. A diferencia de los chinos corrientes, este restaurante prepara muchos platos tradicionales chinos, por lo que tiene una carta tan larga que cuesta decidir qué platos tomar. Acompañado de una botellita de rosado, cené cerdo gon bao, tallarines Sichuan y empanadillas de cerdo y apio fritas (clic en las fotos para ampliar):
El cerdo gon bao se caracteriza por un insoportable hedor a vinagre caliente nada más servírtelo, pero al poco de enfriarse es uno de los platos más ricos que he probado. Los tallarines Sichuan se sirven fríos, con pepipo y un tipo de especia que no conozco pero que es algo picante, lo que deja un sabor en el paladar muy agradable. Por último, las empanadillas no hace falta presentarlas. En este restaurante hay como siete variedades distintas, así que será cuestión de ir probándolas. Vi unas de cordero con zanahoria que deben de estar riquísimas.
Aunque parezca mucha cantidad, era a compartir entre tres personas, por lo que luego no llenaba tanto. Por eso seguramente el sábado seguía con ganas de más, así que quedé para cenar otra vez fuera de casa, pero esta vez comida japonesa casera.
En este caso lo que tomamos fue champiñones con carne, chirashizushi (散らし寿司), arroz con beicon y berenjenas con bechamel, y karaage (唐揚げ) (nuevamente clic en las fotos para verlas en grande):
Vale que los champiñones con carnes son un plato que también se comen aquí, pero oye, no voy a omitirlos, que estaban bien ricos. El segundo plato, por contra, si que es japonés, y aunque pueda llegar a extrañar, es sushi. Normalmente se cree que el sushi es si o si un poco de arroz con pescado encima (sushi) o envuelto en alga (makizushi), pero la realidad es que existe una infinidad. Así por ejemplo mi preferido de todos es el inarizushi, el cual puedo comer y comer sin llegar a cansarme (bueno, cuando me lleno).
El tercer plato consistía en una base de arroz en el que se le echó una capa de bechamel con berenjena y beicon. Son de esos platos que calificas como di-vi-no. Por último, para terminar de cena, tomamos karaage, que es pollo frito al estilo japonés. Se suele preparar con salsa de soja, añadiéndole algunas especias. Este plato llevaba algo picantillo que hizo que durase en suspiro.
Así que visto lo visto, no se puede decir que haya pasando hambre (o sed ^^’). Por suerte tengo toda una semana para perder lo ganado en dos noches (que el próximo fin de semana volveré a ganarlo) xDD
¡Qué grande el Buenaventura!
Las empanadillas de cerdo con apio fritas son mi mayor debilidad. Pero el próximo día que vaya me he prometido a mí misma que innovaré, que siempre acabo pidiendo lo mismo.
Un día tenemos que tirar la casa por la ventana y probar esas de cordero y zanahoria, que aunque casi al doble de precio, deben de estar exquisitas :3~