Como ya sabréis, ayer se celebró en el colegio japonés de Madrid la 15ª edición del festival del Obon. Al final encontré una aliada que decidió acompañarme a verlo, por lo que disfruté de una tarde amena y bien alimentada ^^
Resumiendo mucho, podemos decir que el festival estuvo bien. Evidentemente no tiene comparación alguna con el que visité el año pasado, pero oye, para ser en España, estaba más que pasable. La única pega así que le pongo es que este año había bastantes más españoles que japoneses (mi entrada es la número 830, y los japoneses entraban casi todos sin tener que comprarla), y el nivel de frikismo concentrado en tan poco espacio era excesivo.
Así por poner algunos ejemplos, vi aberraciones tales como una chica monísima vestida con un yukata (kimono de verano), pero que si le mirabas los pies, veías que llevaba unas medias de calaveritas y unas pedazo botas de estas que llevan los góticos que vamos… O en un pequeño bazar que había por ahí, una manda de gente ‘peculiar’ (por no decir rara) comprando todo lo que tenía a mano, sin siquiera mirar qué compraba; lo que importaba es que era algo japonés y que debían de tenerlo a cualquier precio.
Pero bueno, exceptuando este punto, el resto estuvo bastante bien. La gente bailaba sus canciones, los españoles se iban animando poco a poco (sobre todo las chicas), y la comida estaba ciertamente rica, ya que nos pimplamos una bandeja enorme de yakisoba, que nos dejó con el estómago lleno. Y encima no era del todo caro; mucho si lo comparamos con lo que cuesta cocinarlo, pero casi la mitad de lo que te costaría en un restaurante japonés.
También coincidí con un montón de gente que conocía, aunque la verdad sólo me paré un rato a hablar con unos pocos, ya que tampoco era plan de estar ahí dando la murga a toda cara que me sonaba. A destacar que había bastante gente del CSIM (llegué a contar un total de 7).
Este año también he hecho unas cuantas fotillos, que me han pedido que hiciese un minireportaje del evento, y aunque no son las mejores que he hecho, no me han quedado del todo mal. También os traigo un vídeo del evento, pero grabado por Katsu, que también estuvo por allí y al que muy educadamente le levanto el vídeo para enseñarlo por aquí ^^’
Está curioso, ¿verdad?
Como suelo decir, merece la pena ir alguna vez al menos para verlo, ya que está interesante, pero una vez visto, quizás el incentivo sea la comida, ya que en el festival se encontraban presentes las principales tiendas y restaurantes de la ciudad, tales como el Donzoko, el Janatomo, el Daikichi o mi tienda predilecta de alimentación, Tokyo-ya.
Que por cierto, este próximo viernes tengo cena de curso en el Daikichi, así que voy a estar bien servido de comida nipona por un tiempo, jejeje.
Así que bueno, espero que os guste la pequeña galería que he subido a mi Flickr, y si os apetece venir el próximo año, encantado de haceros de guía
Galería | Flickr
Vídeo | YouTube
La comida muy rica, los bailes tan pegadizos y divertidos como siempre, y el ambiente muy animado y festivo como corresponde. Seguro que los honorables espíritus de los difuntos antepasados que tuvieran a bien visitarnos ayer en el colegio japonés se quedaron contentos con el homenaje. ^^
Y sí, sí que había gente peculiar, alguno que otro parecía estar más en un salón de manga que en un Bon Odori, pero en fin… tampoco es malo, la cuestión era ir a pasarlo bien, ¿no? XD
Sin problema en que uses el video, por supuesto, ¡faltaría más!. Luego me daré una vuelta por tu Flickr y a ver si me encuentro en alguna foto (si en alguna de ellas sale un tipo con gafas, gorra gris, una camiseta blanca con la bandera de Japón y pantalones vaqueros negros, ese soy yo).
Buenas de nuevo ^^
Pues no recuerdo ningún chico con una camiseta con la bandera de Japón, la verdad
Supongo que sería una camiseta ‘poco llamativaa’ comparada con la que llevaban algunos xD
Al menos este año no había ningún chaval vestido a lo Naruto, como vi hace dos años, porque vamos… tela telita tela xD