Hoy que tengo un poquito de tiempo, me gustaría aprovechar para contar un poco acerca de un tipo de monstruo demoniaco -yôkai (妖怪)- perteneciente al folklore japonés. Me refiero a la kawauso (川獺), una especie de nutria de río con forma humanoide de la que no se sabe mucho sobre su origen, pero con un gran legado artístico.
La kawauso, como digo, tiene forma humanoide. Suele aparecer en las noches de verano, como la inmensa mayoría de los yôkai en la mitología japonesa, y aunque no es especialmente maligna, suele tener un carácter bastante fuerte y unos modos soeces. Rebuscando por la red, encontré una historia que le hace referencia:
Según se cuenta, un noble de un clan local llamado Zasu tenía una hija, la cual sin haberse casado todavía, quedó embarazada. Tras interrogarla, ésta le dijo a su padre que no había estado con ningún hombre, pero que cada noche era ‘visitada’ por un animal peludo de cuatro patas.
El padre, enfurecido a la par que extrañado, le dio a su hija una bola de seda, ordenándola que atase uno de los hilos a la pata del animal. Así lo hizo la hija, por lo que a la mañana siguiente, el padre decidió seguir el rastro, llegando hasta un estanque próximo a la aldea. Allí el hilo entraba en el agua, por lo que con la ayuda de algunos aldeanos, empezaron a tirar hasta que sacaron del agua una nutria de río, la cual tenía el hilo atado a la pierna (aquí vendría una parte sobre la rotura del hilo, pero no tengo muy claro quién muere al romperse el hilo, si los aldeanos y el padre, o la nutria).
Con el paso del tiempo, la hija del jefe terminó dando a luz un niño, el cual era de un color amarillo (o rojizo), el cual tenía una asombrosa capacidad para nadar, incluso siendo recién nacido.
Quizás no sea exactamente así, ya que la traducción ha sido cosa mía, por lo que quizás haya algún desliz con algún término. De todos modos, la leyenda viene a contar lo que os narro, que dentro del folklore japonés, no viene a ser tan raro que uno de estos bichos busque la compañía femenina humana.
La kawauso empezó a ser conocida a partir de la publicación, en el año 1776, de una serie de láminas pertenecientes a la obra ”El desfile ilustrado de la noche de cientos de demonios” (画図百鬼夜行), del conocido artista japonés de ukiyo-e, Seiken Toriyama (鳥山石燕). Debemos recordar que, en esas épocas en las que apenas había libros, y con una población que en la mayoría de los casos apenas sabía leer, sólo la transmisión oral permitía dar a conocer todos estos seres fantásticos. Por ello, la aparición de obras de esta clase, permitían a la gente corriente poner cara y forma a sus imaginaciones.
En nuestros días, aunque todas estas historias han pasado a catalogarse como folklore, no dejan de mantener un pequeño sitio en la sociedad en la que vivimos, más cuando se trata de un pueblo con tantas tradiciones mantenidas como el japonés. En ciertas ciudades se pueden ver estatuas de estos seres mitológicos, siendo las kawauso -junto a los kappa- las más comunes en zonas con muchos riachuelos.
Por poner otro ejemplo, allí en Japón el coleccionismo de figuras no se centra únicamente en protagonistas de series de animación o de robots, sino que también podemos encontrar toda clase de monstruo o fantasma (bakemono, 化け物) representados en PVC. La figura de la kawauso que veis a la izquierda me la compré en una tienda de Akihabara, en una sección donde había literalmente cientos de diferentes figuritas de esta clase.
Me ha encantado esta entrada, es realmente interesante lo que cuentas. Te animo a que sigas contando cosas sobre mitología japonesa, que me parece preciosa. Por cierto, a ver si quedamos, que me acabo de comprar el volumen 2 de Mondo Píxel (estoy en busca del primero, que está descatalogado), y ahí hay material de sobra para una muy larga conversación; te animo a que le eches un vistazo, si tienes la posibilidad.
Un abrazo.
Perdona el doble comentario, pero ni qué decir tiene que no estoy hablando de mitología sino de videojuegos, por si no quedaba claro.
No sabes como agradezco tus palabras, señorita A.A.
La verdad es que tengo un montón de material al respecto, pero tampoco quiero convertir este sitio en una morada de monstruos y fantasmas, jejeje. Pero si, a ver si me voy animando y cuento algo más sobre el tema, que la verdad es que es curioso e interesante cuanto menos.
Aun así, todo este contenido ‘se supone’ que corresponde con el podcast que vengo diseñando desde hace tiempo, por lo que no descarto terminar hablando -literalmente- sobre estos temas.
Ah, y ya hablaremos sobre las consolas, si, que en estos meses ha aparecido un montón de información jugosa que tenemos que analizar y destripar hasta el final