A la hora de publicación de estas líneas me encontraré, seguramente, sobando en el asiento del autobús que me estará llevando, junto al resto de compañeros de mi asignatura de Trabajo de Geología Regional, a los Picos de Europa.
Más exactamente, me dirijo a la zona sur de los mismos, con nuestro campamento base situado en un pueblecito una aldea llamada San Emiliano, nombre que comparte con una de los formaciones que voy a estar estudiando junto con otras cuantas.
Estaré por allí durante la semana que viene, por lo que durante este tiempo es bastante improbable que se sepa nada de mi, ya que dudo incluso que en dicha zona haya mucha cobertura 3G desde la que poder enganchar internet (Wi-Fi ya ni hablemos). De todos modos, tengo intención de intentar seguir usando el Twitter, por lo que no dejéis de seguir mis desventuras
Como cada año, mi misión es la de superar las pruebas paramilitares a las que nos someterán los profesores para convertirnos en expertos asesinos despiadados e imparables cartógrafos. Este año en particular, en vez de ir cartografiando a pequeña escala, tenemos que hacerlo a lo grande; es decir, subirnos a un pico cualquiera (altura de unos 2.000-2.500 metros) y sacar la vena artística, para luego irnos a otro pico a tomar por saco y repetir. Vamos, que voy a andar y subir y bajar montañas cual cabra.
Por lo que tengo entendido, el campamento esta vez va a ser muy internacional, ya que vamos a coincidir con otro grupo de estudiantes de Geología procedentes de la pérfida Albión, así como un erasmus que tenemos por el grupo (ni idea de quién es o de donde viene) así como una estudiante de intercambio estadounidense.
Así que lo dicho, comportaos bien, que mi sombra siempre estará presente, y si no muero en el intento, nos vemos para el fin de semana que viene.
¿Con qué departamento vais?
Yo cuando lo hice fuimos con Cartografía y daba gusto andar con Margarita (la de Carto de Primero) por el campo tan ricamente.
No te mueras mucho, que este campamento cansa más que los otros dos.
Muy buenas, Héctor. Pues hemos ido con la gente de Geodinámica Interna, y a diferencia de los cartógrafos, estos eran Rambos de pura cepa
Me lo he pasado genial, pero vamos… menuda tortura física que ha sido esto.
Curiosamente yo lo quise hacer justo con ese depertamento, pero justamente era el que descansaba el año que me tocó a mí.
Y los cartógrafos no te creas. Tu acuérdate de Margarita en la primera excursión de primero, que nos dejó a todos alucinando. Pues en el campamento era aún más.
De mis recuerdos de Cartografía Básica, tengo a Margarita opinando que con el diluvio que estaba cayendo sobre Patones era imposible hacer nada, y a Rocío diciendo que eran cuatro gotas O_oU
Ver a Alfonso saltar de curva de nivel en curva de nivel sin apenas cansarse es algo que traumatiza; ya me gustaría a mi tener ese estado de forma -_-