El otro día, mientras volvía a casa en uno de mis particulares paseos por la ciudad, una hindú que de perfil difícilmente se podía ver me entregó un papelote, del que supuse que seguramente sería el anuncio de algún restaurante hindú.
Pero no, no fue así sino que se trataba de un local de flamenco. Y lo que me llamó la atención fue que el anuncio estaba redactado además de en español y en inglés, en japonés, cosa que no me extraña viendo lo que les gusta a los nipones dicho arte español.
Como llevo un tiempo recopilando información al respecto de la influencia del japonés en el día a día de la vida de Madrid, pues aprovecho esta entrada y el ejemplo como una pequeña presentación.