Feminazi, una palabra bastante nueva en nuestro vocabulario (al menos para mi), pero que cada día tiene más peso en esta sociedad. Feminazi. No muy ocurrente, la verdad, ya que esta palabra se forma uniendo parte de la palabra “feminismo” y “nazi”.
¿Su significado? Pues vendría a ser algo así como el feminismo, pero a un nivel fanático, con altas connotaciones misándricas. Por increíble que parezca, existe una entrada en la Wikipedia al respecto, en la que sale una definición de un tal Limbaugh que las define como “una feminazi es un mujer que cree que lo más importante en la vida es asegurarse de que se practiquen tantos abortos como sea posible“. Canela fina.
Pero no van por ahí los tiros, no. Una feminazi debería definirse como aquella mujer que siente desprecio por el hombre (lo inverso al machismo, vamos) y que sólo es feliz cuando consigue todo aquello que el hombre no quiere, sin importar lo que cueste o lo que tenga que hacer (misma metodología del machismo). Vamos, joder al prójimo de sexo contrario para obtener la felicidad.
Pues bueno, todo este rollo viene debido a una experiencia que he sufrido esta mañana en el Metro, mientras me dirigía a la Facultad. Como todos los días, la Línea 6 estaba a rebosar, por lo que sufrida -y pacientemente- aguantaba los roces, empujoncitos y toses del ganado que va en los vagones. En eso que estabamos llegando a la estación de Diego de León cuando una mujer de unos treinta y pico años, de poco más de metro sesenta y más gomina que Mijatovic en un pase de modelos, empieza a desplazarse hacia la puerta, empujando sin muchos miramientos a la gente. Como contra mi codo no ha podido, pues no le he dado mucha importancia tampoco.
El caso es que cuando se han abierto las puertas, la mujer ha salido del vagón empujando a la gente que se encontraba por delante. Justo en la puerta, ha empujado a un hombre que estaba en uno de los laterales de la puerta, medio intentando leer un libro. Tras el golpe, el libro casi le sale por los aires. Es por eso que el hombre le ha espetado que podría tener un poco más de cuidado y que podría avisar que quiere salir.
La mujer ha empezado a gritarle que qué coño se creía que era para hablarle así y que se tendría que haber apartado para dejarla salir. Tela.
En eso que el hombre le ha respondido del mismo modo que antes (sin faltar), y cuando me he querido dar cuenta la mujer se ha puesto a pegarle de ostias con un periódico en la cara al señor O_oU El hombre se ha quedado a cuadros en un primer momento, y tras el tercer o cuarto golpe ha estado a punto de abrirle la cabeza de un puñetazo a la mujer.
Tras el amago de matar (se ha podido contener), la mujer se ha puesto chula y ha empezado a decirle que quién se creía que era, que si fuese un hombre no habría tenido cojones de decirle nada (el señor me sacaba una cabeza) y que era un hijo de puta machista de mierda.
Ahí ya no me he podido aguantar más (el resto de la gente del vagón leyendo estaciones de otras líneas o mirando las lucecitas del vagón) y automáticamente me ha salido disparado mi dedo corazón, el cual en toda su envergadura se ha plantado en un gesto completamente obsceno en la cara de la mujer.
En esos momentos tampoco piensas lo que dices, y creo que sólo le he dicho algo así como “pero qué coño hablas, si vienes empujando a la gente desde hace rato, que a mi también me has empujado”. La tipa se ha quedado un poco a cuadros de que alguien más le haya dicho algo (eso o quizás la cara de “marine rabioso”, como me han dicho que tenía hoy), contestándome que a ella la habían empujado primero (¿entonces si ella pega al hombre con un periódico yo puedo pegarle a ella también?). Hay que decir que detrás de ella no había salido nadie más, así que tampoco se sostiene sus argumentos.
Justamente en ese momento sonaba el pitido del tren. La mujer me soltó algo así como que “que no te enteras tontolaba” o parecido, pero no le dio tiempo a mucho más, pues las puertas empezaron a cerrarse. En ese momento le hice el internacional signo de desprecio con la mano de “blablabla”, justo cuando veía cerrarse las puertas mientras cogía aire para responderme. Si, una feminazi dejada con la palabra en la boca. Seguro que ahora se estará revolviendo en su cuarto, hablando con su espejo y escuchándose a si misma.
Como os cuento, la mujer esa era realmente despreciable. Con gente tan fanática como esta, no es de extrañar que aparezca posteriormente el efecto contrario, los machinazis (o como se les llame). Pero vamos, es lo que toca en un país donde la igualdad radica no en reducir las discriminaciones, sino en potenciar las discriminaciones positivas. Si el hombre le hubiese metido una ostia a la mujer, seguro que terminaba en la carcel. Si la mujer hubiese sido un hombre y le hubiese metido una ostia, entonces casi seguro que no habría sido ni una falta.
Mal vamos así, mal vamos =/
Soy feminista, ni me avergüenza, ni me duele decirlo. Lo soy, por que creo que la mujer merece unos derechos y libertades que a día de hoy, y para sorpresa de una sociedad tan sumamente “tolerante/avanzada” no los tiene. Soy feminista, por que creo que la mujer aun sufre ciertas cosas que no debería sufrir y lo más importante, soy feminista porque aun siguen muriendo cientos de mujeres en “crímenes pasionales” sin que la justicia haga nada. Hay ciertas cosas de tu post que me han molestado, como por ejemplo:
“Si el hombre le hubiese metido una ostia a la mujer, seguro que terminaba en la cárcel.” <- Si un hombre que maltrata a su mujer, dándole una paliza casi de muerte, se libra de la cárcel, ¿por que crees que este hombre hubiera acabado en ella? No creo que este sea un tema para frivolizar de buenas a primeras justificando la “no actuación” del pobre desdichado que ha tenido que sufrir los improperios y desfachateces de semejante esperpento.
Por otro lado, me ha molestado enormemente que a este pseudo-proyecto femenino (así es como la llamaré yo cariñosamente) más cercana a la misandria que al feminismo, sea tachado de persona feminista, ¿y todo por qué? Por que ha llamado al señor en cuestión: “machista” WoW… Entonces, ¿un hombre que tache a una mujer de feminista automáticamente debe ser juzgado como un machista?
Y como se que te gusta mucho la Wiki, te dejo un par de fragmentos para que los leas y medites:
“” El machismo es el conjunto de actitudes y prácticas sexistas vejatorias u ofensivas llevadas a cabo contra las mujeres.
El machismo engloba el conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y promover el mantenimiento de actitudes discriminatorias contra las mujeres y contra hombres cuyo comportamiento no es adecuadamente “masculino” a los ojos de la persona machista. “”
“” El feminismo es un conjunto de teorías sociales y prácticas políticas en abierta crítica de relaciones sociales históricas, pasadas y presentes, motivadas principalmente por la experiencia femenina. En general, los feminismos realizan una crítica a la desigualdad social entre mujeres y hombres, y proclaman la promoción de los derechos de las mujeres. Las teorías feministas cuestionan la relación entre sexo, sexualidad y el poder social, político y económico. “”
Sí, sigo siendo muy feminista ^^
Tacha a la mujer de maleducada, de no tener respeto y de cualquier otro motivo que sea adecuado a su conducta, no seas como el resto de borricos que se inventan vertientes de cosas para despreciar a los demás, porque entonces, no serás diferente a ellos, serás el mismo lobo pero con otra piel.
Hola de nuevo.
Yo denominaría “feminazi” a otro tipo de conductas, generalmente provenientes desde determinados círculos de la política y la intelectualidad, que tratan de justificar incondicionalmente prácticas injustas catalogadas, a menudo, de discriminación positiva. Esa mujer, como veo que apunta Yain, era simplemente una maleducada y agresiva. Una energúmena, vaya, que para denigrar a una persona, en este caso varón, utiliza la palabra mágica: “machista”. Muchas mujeres que son malas personas hacen uso de este tipo de pretextos para legitimar sus conductas agresivas, cosa que por desgracia perjudica a las muchísimas mujeres que cada día sufren acoso de alguna clase por motivos de su sexo. Ésta que tú retratas, dudo que sufriera de misandria siquiera, tal vez yendo más allá, hacia la misantropía.
Entrando en la palabra “feminismo”, es evidente que sus connotaciones hoy en día son positivas pero, aun siendo desconocedora de su origen, no me extrañaría que éste tuviera un tinte peyorativo -como la mayoría de los ismos-, al denominar a aquellas “histéricas” que luchaban por sus derechos, siendo así objeto de recelo y burla de los hombres de la época. Lo lógico, hoy día, sería utilizar un término como “igualitarismo”, o algo semejante, pero no es fácil introducir neologismos con éxito. Por otro lado,”feminazi”, en muchos sectores de la sociedad, es en cierto modo un intento de recuperar un concepto que ridiculice la reivindicación de esa igualdad. ¿Es útil para definir según qué ideologías y según qué prácticas? Sí, pero muy concretas y desde luego muy circunscritas al ámbito del feminismo radical, término, por cierto, mucho más apropiado y serio. En ningún caso, como he dicho antes, para catalogar a mujeres que se aprovechan de la discriminación positiva para atacar a sus rivales masculinos, como pueden ser divorciadas que denuncian falsos malos tratos. Tal y como está la sociedad hoy, todavía es prácticamente impensable un análogo perfecto del machismo a la inversa, aunque existan determinadas actitudes sueltas que resulten equiparables, por ejemplo en la televisión, con la objetualización de los hombres guapos para el deleite femenino -véase Cantizano-. Dentro de unos años, no obstante, veremos qué pasa.
Y ya que he mencionado la discriminación positiva un par de veces, ambas aludiendo lo perjudicial que puede llegar a ser, quiero romper una lanza a favor de dicha práctica. La sociedad aún no está preparada para la igualdad sexual absoluta, aunque haya grandes avances al respecto. Uno de los motivos es la superioridad física del hombre frente a la mujer; la sociedad nos tiene que proteger de eso, porque las repercusiones físicas en un sentido u otro son muy diferentes. El caballero que tuvo el impulso de pegar a la individua esta fue consciente de al menos una de estas dos cosas: primero, que es mucho más fuerte que su agresora y que una reacción violenta tendría malas consecuencias físicas en ella, y segundo, es un acto socialmente reprobable que le traería problemas. Es una manera de neutralizar una desigualdad natural, aunque, por supuesto, ningún sistema es perfecto, con lo cual encontramos también injusticias derivadas, porque son muchas variables en disputa las que entran en juego. Otro tema que debería ser discutido en mucha más profundidad que aquí, en mi comentario, es el de la paridad en las empresas. ¿Es justa? Y si lo es, ¿hasta qué punto? Mi opinión al respecto es muy compleja y off topic, así que me la guardo para otra ocasión.
Saludos.
Buenos días tengáis ambas.
Tras leerme con suma atención vuestros comentarios, me he dado cuenta de que ninguna de las dos hacéis referencia alguna a la agresión que sufrió el hombre por parte de la mujer, algo que creo que es vital para entender el porqué de mi definición de la mujer en cuestión como “feminazi”.
En la sociedad en la que vivimos, si un hombre actúa violentamente hacia la mujer, ya sea física o psicológicamente, se la considera directamente como “machista” (tal y como aparece en la definición que nos ha puesto Yain). En cambio, si lo hace la mujer, ya no se la considera feminista, sino “maleducada”. ¿No os resulta curioso?
Porque no debemos olvidarnos que lo que hizo esa mujer fue, en un primer momento una agresión física contra otra persona, y posteriormente una agresión verbal continuada. Eso no es ser maleducado, sino ser un agresor. Seguramente si hubiese empujado a una mujer y ésta le hubiese dicho algo, no la habría llamado feminista ni le habría dicho que si hubiese sido un hombre no le habría dicho nada. No, se cebó porque quién le osó hablar fue un hombre.
Respecto a la reacción del hombre, no creo que se parase a considerar mucho; cuando te da un chute de adredalina, lo único que haces es actuar, sin pensar. Y lo normal, sin importar si se es hombre o mujer, es que si te agreden, te pongas a la defensiva y preparado para responder a la agresión.
Si no le agredió fue, según mi opinión, porque cuando el señor levantó el puño hacia la mujer, ésta dejó de agredirle y dio un paso hacia atrás. Es decir, se acojonó.
Qué ocurre, que pasado ese momento, el hombre si que empezó a pensar, y consideró todo lo que comentas. La mujer también lo hizo, y de ahí que empezase a chulearse ante el hombre, porque sabía que no le iba a pegar sea lo que fuese que le dijese (las agresiones verbales respondidas con agresiones físicas siempre salen favorecidas).
Una feminista, a mi modo de ver, es la misma mierda que un machista. Si se defiende a una feminista, se está defendiendo a un machista. Porque en el fondo no es más que argumentar que un clavo saca a otro clavo. En vez de buscar una verdadera igualdad mediante el diálogo y los buenos modos, se intenta igualar la situación dentro de las disparidades discriminatorias.
Defender al feminismo es defender que una mujer pueda agredir, ya sea física o psicológicamente a un hombre porque si. Y eso me parece deleznable. Si realmente te consideras una feminista, Yain, me estás decepcionando como no te puedes imaginar.
Es más, si nos ponemos a pensarlo, el racismo no es más que la defensa de la superioridad de una raza frente al resto. En el caso de machismo/feminismo, podríamos hablar de sólo dos razas, el hombre y la mujer (o la mujer y el hombre, eso a mi me da igual). ¿Acaso alguien se sentiría orgulloso de declararse racista? ¿Entonces porqué si machista/feminista?
El porqué de mi afirmación de que si se pegan dos hombres no tendrían que ir obligatoriamente a la carcel, pero si se pega a una mujer si, es sencillamente porque en la sociedad en la que vivimos, sería una muerte política el no apoyar a una mujer agredida. Si dos hombres se meten de ostias, en las noticias se habla de una pelea o reyerta. Si se pega un hombre y una mujer, y la mujer recibe las ostias, ya se habla de maltrato. Si la mujer pega al hombre, si es que se habla de ello, se habla de pelea o maltrato (dependiendo de si el hombre ha denunciado previamente a la mujer o no).
Todo esto es culpa del intento de equiparar al hombre con la mujer en las mismas condiciones, cuando como bien dice la señorita A.A., no somos diferentes.
Tanto ministerio de la igualdad y tanta mierda, que lo único que ha conseguido es que proliferen los prejuicios entre sexos, cuando lo que realmente importa, la discriminación laborar y social, sigue estando ahí.
En una empresa, a igual de condiciones, si a la mujer no le pagan igual, pues se coge al empresario y se le mete tal puro económico que la empresa desaparece. Ah, y además de pagar, tendría que ocuparse de recolocar a todos sus trabajadores, o a la carcel. Hacer eso es tener dos cojones, pero como el voto es el voto y todos queremos mandar sea como sea, pues no se hace.
Lo que no se puede hacer tampoco es equiparar en todos los trabajos al hombre y a la mujer. El ejemplo claro lo veo en el ejército. Si las pruebas son saltar X metros, ¿porqué tiene que haber diferencias según el sexo? Vale, que el físico del hombre y la mujer es distinto. Pues a lo mejor tendría que entrenar el doble para alcanzar el nivel, ¿no? Yo he visto a algunas militares españolas, y algunas militares norteamericanas, y no hay color. Las yankis son máquinas de matar con unas espaldas de armario; las españolas (y españoles también, ojo) parecen modelos, con cuerpos fibrados pero no musculados (y no todos, se entiende también).
Resumiendo, si el objetivo es X y la gente se queda en X-1 ó X-2, pues que cobre menos y listo. Si en una empresa ambos llegan a X, ambos cobran por igual. Si alguno no llega, pues ese cobra menos, y listo. Ni sexismo ni mierdas; lógica.
Todo este tema de la igualdad es un poco utópico, porque si nos ponemos al nivel más alto de igualdad, la mera educación sería una falta de igualdad y “machismo” hacia las mujeres. Véase el ejemplo de servir primero el vaso de una mujer, dejarla pasar antes por la puerta o ayudarla a bajar de un vehículo.
Lo que hay que hacer es dejarse de tanta tontería, construir centros de retención social (aka cárceles) mayores y empezar a meter en ellas a todos aquellos que se creen con más derechos que el resto. Que un hombre pega a una mujer, carcel; que no deja de insultarla, pues que la mujer le deje, y si se lo impide, carcel. Que una mujer pega a un hombre, carcel; que no deja de insultarle, pues que el hombre la deje, y si se lo impide, carcel. Más igualdad que esta, imposible.
LOL… leer ésto aquí, Sr. Imrishale, del puño y letra de un macquero… no me lo esperaba.
El término feminazi como bien dice A.A. se usa en otras situaciones, relacionadas con discriminación positiva, ridiculización del sexo masculino en publicidad y gilipollismos lingüisticos de “todos y todas”.
)
Esa tipa lo que es es una Hija de Puta, con todas sus letras… y casi seguro seguro que esa stra. (por llamarla algo) se las hará pasar canutas en el curro si tiene a alguien a su mando, sea hombre o mujer (becario o becaria
Lo del ejército lo aplicaría también a la policía y demás cuerpos de seguridad… que le digan a un ladrón que corra menos, que su tabla de tiempos en el examen de ingreso era mas baja… que además de ladrón es un machista que alienta el sistema patrialcal XDDDD
Cuando seamos I.A.s (o una cabeza en un bote de salmuera en su defecto XD) estas discursiones estarán superadas… Ops
… se me olvida que algunas personas están muy apegadas a su biología como hecho diferenciador y reivindicativo (y hablo de los dos sexos, no haya malinterpretaciones…
)
Por cierto Imrishale, de que coño vas con “toses del ganado que va en los vagones”, si no te gusta cómprate un coche y vete a currar en él. Esas personas (o sus progenitores) pagan con sus impuestos ese servicio. Menos lobos.
Ya ves, Steve Jobs no ha terminado por pudrirme el coco todavía xDD
Feminazi, hija de puta, son todo términos sinónimos, mi querido elfo renegado. La diferencia es que hija de puta hace referencia al término generalista, y feminazi al de sus connotaciones ideológicas.
Estoy de acuerdo contigo en lo referente a los cuerpos de seguridad. Es más, todo trabajo que se haga debería tenerse en cuenta. Cierto es que no vemos a los hombres de rodillas limpiando suelos y casas ajenas, pero tampoco vemos a mujeres a las cuatro de la tarde en el andamio (salvo algunas excepciones, como en todo).
Otra gran chorrada que veo es una ley que sacaron hace ya un tiempo que obligaba a las empresas para el 2012 a tener, al menos, un 40% de mujeres en las juntas directivas. ¿Pero esto que demonios es? Si tengo a 12 hombres y la empresa me va genial, ¿porqué debería cambiar? Lo mismo digo, si la empresa me va genial y tengo a 12 mujeres cortando el bacalao, ¿porqué tendría que meter un hombre ahí? Si yo soy empresario no me voy a fijar en si mi junta directiva gasta ovarios o espermatozoides, sino en los resultados, única y llanamente.
Y ya por último, yo también pago ese servicio y no por ello ando soltando flatulencias en su interior
No creo que todos los hombres que peguen a una mujer sean unos machistas y como no me gusta hablar sin contrastar las cosas, he aprovechado la Wiki (otra vez), para irme a buscar a mi prima, que curiosamente estudia en la Facultad de Psicología y muy amablemente me ha presentado a su profesor de la materia al que he podido enseñarle esta definición y ha dicho que el 60% de los casos es por inestabilidad emocional más que por machismo, por la dependencia emocional de los hombres.
“El maltrato físico puede estar combinado con maltrato emocional y algunas de las causas tradicionalmente admitidas para generarlo son: los desajustes mentales y emocionales en el hombre, educación machista, haber padecido malos tratos durante la infancia, falta de habilidades sociales, celos, frustración, odio, amargura, desesperación, desilusión económica; estos son factores que contribuyen junto con el deterioro de la relación amorosa o sentimental de la pareja y necesitan de ayuda profesional para resolverse.”
En el caso de las mujeres que maltratan a hombres, tampoco se mueven en su mayoría por feminismo, sino más bien por los mismos motivos, inestabilidad emocional o dependencia.
Si ese hombre hubiera pegado a la energúmena en cuestión, lo único que hubiera pasado es que pagaría una multa, no iría en absoluto a la cárcel, la misma multa que pagaría si hubiera pegado a otro hombre, precisamente, porque para que un hombre vaya a la cárcel por malos tratos, no solo necesitas tres denuncias seguidas, sino, que también necesitas exámenes médicos que avalen esa denuncia, que sean positivos a favor de ella. En el caso de tenerlos, el hombre denunciado como maltratador, (véase que uso la palabra maltratador y no la de machista) pasaría un par de noches en el calabozo de una comisaría, luego sería puesto en libertad. Si ese maltratador vuelve a cometer maltrato contra la mujer, tienen que haber unas denuncias previas para que ella pueda cursar una orden de alejamiento, orden que en España está mal regulada y es poco efectiva, claro. Cuando el hombre vuelve a pegar a su mujer, habiendo una orden de alejamiento, pasar otros tantos de días en el calabozo. Cuando la mata, es cuando va a la cárcel, si es que no se suicida antes, generalmente, cuando acaba en suicidio es un caso de dependencia emocional.
Si en lugar de ser un maltratador, fuera un asesino en serie que mata a determinadas mujeres porque ve en ella a su madre, por ejemplo, que no solo abusaba sexualmente de él, sino que le maltrataba, entonces, ¿por qué el es un psicópata y no un machista según tu teoría? Tiene dependencia e inestabilidad emocional.
En el caso de la mujer maltratadora, que claramente existe en nuestra sociedad actual, los factores son exactamente los mismos, dependencia, frustración, celos, inestabilidad, etc. Y la justicia Española, hace exactamente lo mismo que en el caso de las mujeres maltratadas. ¿La diferencia? Que nosotras tenemos a una tía histérica en una mierda de Ministerio de la Igualdad de Sexo, que más que ayudarnos nos perjudica en nuestro camino hacía el intento de “globalización” sexual. La cual, no me importaría regalársela a los hombres para que los abanderara y dirigiera hacia el declive sexual al que nos esta llevando a nosotras, además del atraso que nos supondrá.
No me voy a las plazas a quemar mis sujetadores, ni voy por ahí creyéndome mejor que un hombre, ni poniendo pancartas ofensivas en mi casa, ni siquiera hablo mal de los hombres solo porque son hombres. Pero sí me gusta pensar que tengo unos derechos igualitarios al hombre, aunque aun no se han declarado a la sociedad. Por experiencia propia diré, que he trabajado muchos años de informática, he tenido compañeros a los que se les ha pagado más en igualdad de condiciones, trabajando exactamente las mismas horas que yo y desempeñando el mismo trabajo e incluso, algunos que han sido contratados más tarde que yo por la empresa, pero ellos han cobrado más que yo. ¿En serio tengo que pensar que esto no es una discriminación hacia mi condición femenina? Ya no te hablo de trabajos que requieran esfuerzo físico, te hablo de un trabajo como informático o administrativo.
Yo he sufrido todo lo que te he contado y eso me hizo creer en mis derechos, derechos que las mujeres deberíamos tener y no tenemos. Sí, claro que me considero feminista, porque sintiéndolo mucho, no me puedo sentir “igualitarista”, pero si te molesta el uso de la palabra feminista para decir que creo en mis derechos como mujer, pues podremos usar la palabra “femenina”. Difícilmente me verás apoyando el 97% de las cosas que dicen en el Ministerio de la Igualdad de Sexo.
Para A.A., el feminismo nació a finales del Siglo XVIII, principios del siglo XIX, debido a que algunas mujeres se dieron cuenta de las desventajas que tenían en la sociedad, no se les permitía estudiar, vivían para servir al hombre y estaban desprovistas de pensamiento. Se hicieron varias declaraciones escritas por mujeres durante ese proceso. Lo curioso, y esto va para mi querido drow Imrishale, es que en ninguna de esas declaraciones, en las que se habla de feminismo, la mujer culpa al hombre como UNICO responsable de la negación de derechos femeninos, sino más bien, culpa a una sociedad en la que ambos sexos tienen su repercusión. En otras palabras, la negación de derechos femeninos en el pasado y en la actualidad, no es más culpa del hombre que de la mujer (¿te suena de algo?). El movimiento feminista, una vez conseguido sus propósitos, se dedico a ser un simple movimiento de ideas para una sociedad en evolución, hasta el 1900(y algo, no lo recuerdo bien), en el que aparecieron las famosas Sufragistas, que pedían tener el mismo peso político que los hombres, en este caso, derecho al voto.
Entre muchas de esas cosas que se piden, esta el derecho a tomar decisiones sobre tu cuerpo, en lo que se incluye el “espinoso” tema del aborto, del cual no voy a hablar, ya que suscita demasiadas emociones. El derecho a decidir sobre ti, además del sufragio femenino, derecho a un empleo y cobrar igual que tu compañero masculino (y esto aun esta por conseguir, claro), ah, y poder pedir el divorcio, esto fueron algunas de las cosas por las que las “feministas” se manifestaron, escribieron y pensaron. De no haber existido el pensamiento feminista, de no haberse dado origen, las cosas no hubieran cambiado, porque nuestra sociedad, gracias a una religión que lo refleja así y a una historia evolutiva que ha ido en esa dirección, es una sociedad patriarcal y ese es el reflejo que hemos obtenido en la sociedad actual. No solo por culpa de los hombres, también por nuestra culpa, porque ambos hemos permitido y nos hemos conformado con el hecho de que fuera así.
Y para terminar, no veo nada negativo en decir que soy feminista, cuando miles de mujeres que declararon estos pensamientos, fueron las que consiguieron educación, sufragio y derecho de elección sobre tu vida y tu cuerpo. Así que sí, soy FEMINISTA.
Besitos.
PD: Siento el eterno post. Para todo lo demás, la biblioteca de la facultad de historia.
Los argumentos de Yain son los que me parecen más convincentes. Lo único, matizar que conozco el origen del feminismo -qué menos-; lo que desconozco es el origen del término que le da nombre, mirando hacia la posibilidad de que dicho neologismo pudiera tener unas connotaciones peyorativas, tal y como sucedía con el impresionismo o el cubismo. Es decir, ¿lo crearon estas pensadoras, o fue un invento de los sociólogos academicistas de la época?
Creo que todos los que hemos opinado aquí, salvo nuestro querido anfitrión bloguero, coincidimos en que la situación que se describió no era sexista. Estoy convencida de que la protagonista de la historia, como Drizzt comenta, es igual de insufrible con todo el género humano. Lo que pasa es que cuando el tipo le levantó la mano como reacción natural a su enfado -porque sí, en efecto estaba habiendo una agresión, cosa que no mencioné antes por considerar obvia- ésta se acojonó, y su reacción más inmediata fue tratar de ponerle en evidencia con un argumento que, desgraciadamente, se ha vuelto demasiado recurrente hoy día; es como el comodín de una disputa, al igual que lo sería si es un inmigrante que llama racista al nativo con el que discute. Esto último, ¿no te es familiar? Yo lo he visto en más de una ocasión. En cualquier caso, la diferencia entre una (o un) feminista y una “feminazi” es que la primera está en contra del machismo, y la segunda está en contra del hombre.
Con todo, sigo sosteniendo que no hay un feminismo negativo equiparable al machismo por multitud de razones. Entre otras, la sociedad patriarcal en la que nos encontramos, lo cual ya ha expuesto Yain. También insisto en que esto podría llegar a cambiar, nunca se sabe, pero estamos lejos todavía de que esto suceda. El hecho concreto es que las mujeres estamos sometidas a muchas más presiones que los hombres, aún hoy en día. El mundo de la moda es un ejemplo paradigmático que, aunque ahora está intentando enganchar también al sexo masculino con relativo éxito, sigue representando una proyección de la situación de desigualdad que todavía subyace.
Coincido con todos vosotros en que es un procedimiento inadecuado, y que el ministerio de igualdad -permitidme las minúsculas- es un instrumento propagandístico y demagógico por parte de nuestro Gobierno. Hay dos vías con las que se está atajando la desigualdad entre sexos, y ambas son erróneas en prácticamente todas sus máximas: la primera, promovida por el ministerio y los medios de comunicación, actuando con una condescendencia caballeril que es patética -y sí, Fran, que me cedan un asiento o me sirvan primero por ser mujer me la pela, al igual que yo invito a mi novio a cenar porque cobro más que él, sin que ninguno se avergüence-, al tiempo que se elabora una caza de brujas mediática contra todo aquél mínimamente sospechoso de haber perpetrado cualquier mal trato contra una mujer, entrando aquí el amarillismo típico de “en lo que llevamos de año ha habido 2.000 denuncias por malos tratos”. Vale, sí, ¿pero cuántas eran demostrables? La segunda vía es la de combatir fuego con fuego, cuando se reduce al hombre a mero objeto sexual para tratar de aplicarle las presiones físicas y de valía sexual que tradicionalmente ha sufrido la mujer, contribuyendo así no sólo a que no mejore nuestra condición sino al empobrecimiento de nuestra sociedad. Acudir a un boys con diademas fálicas me parece una reivindicación de feminidad tan asquerosa como el archiconocido análogo, ya que la cosificación de cualquier ser humano debería ser socialmente condenada.
Una prueba del igualitarismo estúpido ya ha sido adelantada en otros comentarios: la reducción de tiempos mínimos y puntuación en las pruebas físicas para determinados trabajos. Siendo mi suegro bombero, conozco de cerca el descontento generalizado que hay en este gremio concreto debido a este cambio, aunque en Madrid capital de momento no ha tenido demasiada repercusión. Cuando la seguridad de otras personas está en juego, lo políticamente correcto es una gilipollez lo mires por donde lo mires. Siempre y cuando todos tengan las mismas oportunidades para acceder, cosa que no pondré en duda hasta que se demuestre lo contrario.
Por último cierro diciendo que es evidente que aquí compartimos el modelo de sociedad en el que nos gustaría vivir. Lo conflictivo es el cómo, porque ya sabemos que toda solución trae un problema nuevo. Al fin y al cabo, de ahí nace el debate.
Saludos.
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