Este domingo por la mañana he quedado con la señorita Miwa, una chica japonesa con la que me hablo en Twitter y a la que todavía no conocía en persona, aunque llevamos en contacto bastantes meses ya.
Aprovechando la ocasión, he podido volver a practicar mi oxidado japonés hablado. Por primera vez desde que volví de Japón no me he sentido incómodo hablando, tal como me ocurre en las clases de japonés en las que no hay manera de que sea capaz de entablar una conversación medio decente (porqué será será).
Al amparo de un café, hemos estado hablando de diversos temas saltando de un idioma a otro como si tal cosa. Algo raro ha debido de ser, que en un momento se ha sentado una señora a nuestro lado, y a los pocos minutos se ha cambiado a una mesa más alejada xD
La foto de arriba es un libro que le pedí que me buscase cuando estuvo en Tokyo hace poco, ya que va siendo hora de que me ponga a leer libros porque si no practico, casi todo lo que aprendo termino olvidándolo irremediablemente. Y aunque la portada sea típica de un manga cualquiera, os aseguro que está lleno de símbolos cada cual más chungo, por lo que tengo lectura para muchos meses (el diccionario va a fenecer del uso, me temo ^^’).
Estas hecho un ligón, ¿eh?
Otro como Spades; que quede con una chica no significa que esté de safari T_T
Para ser sinceros, es lo que habíamos pensado todos…
SIEMPRE se va de safari
Joder lo que hace la necesidad; Viper, tus feromonas se huelen desde aquí xDD
No siempre se tiene porqué ir de safari, y en el caso de salir de caza, tened por seguro que no vendría corriendo a contarlo al blog ¬¬”
Pingback: Cuaderno de Bitácora » Archivo del Blog » Finiquitada mi primera novela ligera