Noche de reyes magos

Si, ya lo se, a todos gusta la noche de reyes magos, más que por motivos religiosos por motivos materialistas, como son los regalos. Esta noche la disfrutaba hasta yo, cuando muchos años atrás, creía en estas cosas.

Luego, una fría mañana de invierno, vino la verdad. No cayó como un jarro de agua fría, pero si que implicó un cambio en mi manera de pensar, con eso de ir haciéndome mayor y tal.

Ahora, recién estrenado el año 2009 con un montón de gente muriéndose de hambre en muchos países y una guerra montada en las antiguas tierras del señor Jesús, millones de familias se disponen a pasar una noche de preparaciones para que mañana, al amanecer, sus hijos puedan disfrutar de aquellos regalos que desean. No importa el coste.

Puede que estemos en crisis, puede que la gente ya no tenga dinero, pero la Gran Vía sigue llena a todas horas; aunque la venta de coches disminuye a la mitad porque la gente no se lo puede permitir, la venta de consolas ha aumentado casi el doble. Quizás no se llegue a fin de mes, se tenga que hipotecar la casa y haya que beber de garrafón cuando se salga, pero que no le falten los regalos a los hijos, sin importar lo desorbitado que sean sus precios, todo gracias al machaqueo de los insistentes anuncios, que hasta a mi me entran ganas de comprarme una colonia sólo porque no paran de repetírmelo.

Mientras, en otra parte del planeta, o incluso dos calles más abajo de donde vivimos, una familia se conformará con superar otra fría noche. Mañana, cuando los niños vayan con sus nuevos y flamantes regalos al parque y los comparen con los de sus amigos, todos verán que niño es el preferido de los reyes, mientras que los padres, apostados a una prudente distancia, sonreirán con prepotencia -aderezada con un toque de orgullo paternal- ante el poderío económico de su familia frente a la de los padres de compañero de juegos de su hijo. Y quién sabe, quizás en su interior, una enorme gota de sudor le susurre, nuevamente, que nada más empezado el mes ya se encuentra al límite, y que llegar a fin de mes es una utopía.

Pero bueno, ya saldrán adelante. Su hijo es feliz, gracias a los aportes materialistas, que es lo importante. Que mientras millones de niños -y no tan niños- no hayan recibido regalos, o los regalos que reciban no son cuanto menos aquello que pedían, no importa; en estos momentos de alegría y satisfacción, hay que pensar en que los Gamma somos los mejores, puesto que los Alpha y Beta tienen mucho trabajo en el que pensar y estudiar, y los Delta y Epsilon son menos esclavos de la sociedad, y su devenir no nos importa. ¡Qué menos!

Una frase que tiene mucha razón, y escuché el otro día en la película de “Contact”, es la de “el mundo es tal como lo hacemos“. Una verdad como un puño. Muchas lágrimas falsas en foros de periódicos digitales e insultos y manifestaciones delante de sedes de otros países, pero cuando cae la noche, bien que volvemos todos al redil, a disfrutar de una noche de nerviosismo para llegar a una mañana de regalos y roscón de reyes.

Un grano de arena no hace nada, pero es un comienzo para conseguir lo que debería ser. Pero claro, ¿quién quiere ser un mero grano, que en soledad no consigue nada? Más cuando vemos a otros granos cebarse y disfrutar de la vida sin preocupaciones (reales). ¿Sacrificarme para dar ejemplo, pero a cambio dejar de disfrutar como hace el resto? ¡Ni hablar! Que sea otro el que ponga el granito de arena; yo mientras seguiré con mi roscón de reyes rodeado de papel de envolver, no sea que alguien se coma el último trozo, aunque no tenga más hambre.

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13 Respuestas a Noche de reyes magos

  1. ¿Con cuántas ONG de ayuda humanitaria colaboras? Supongo que por lo menos con más de diez, ¿no? :???:

  2. Imrishale dijo:

    ¿ONGs? Supongo que porque es lo que anuncian por televisión, las ONGs son la única “solución” al problema, ¿verdad? Es decir, pagar X cantidad de dinero y desentenderme del problema, que yo ya he cumplido :)

  3. Marga dijo:

    Te felicito por lo que has escrito. Qué razón tienes.

  4. Imrishale dijo:

    Muchas gracias, Marga :)

  5. Digo ONGs porque no te imagino de albergue en albergue dando de comer a los indigentes. Quizás me equivoque contigo,… ¡ojala!

  6. Yain dijo:

    Lo he leído dos veces y meditado mucho, pero creo que por una vez, no voy a estar de acuerdo contigo. Soy una persona atea, con mayúsculas, no creo en nada que no sea yo misma y mis posibilidades, no creo que estas noches simbolicen absolutamente nada religioso; ni reyes, ni nochebuena, ni noche vieja, pero si tengo que reconocer que simbolizan una cosa muy importante dentro de mi ámbito. La familia. En mi mundo, la familia es lo que lo mueve todo, lo que te da ánimos para seguir de pie. No he tenido la más modélica de las familias, no siempre han sido buenos tiempos y no siempre nos hemos entendido, como en todas. Siempre he sido la oveja negra que se ha rebelado, pero aun y con toda mi rebeldía, siempre han llegado las navidades y siempre he estado al lado de mi familia. Con escritos como el tuyo, es cuando me doy cuenta que la mayoría de personas olvida lo realmente importante. Mis padres siempre se han desvivido por mi hermano y por mí, puede que no seamos los mejores hijos del mundo, que les hayamos dado muchos disgustos, pero cuando llegaba Noche de Reyes, mis padres siempre tenían algo bajo el árbol para sus hijos, nunca se han olvidado de nosotros, por muy mal que vinieran las cosas. No es noche para que los padres alardeen de los regalos que tienen sus hijos, es noche para demostrar que pese a no ser lo que hubieran esperado que fueras, siempre tendrás su amor. No es Noche Santa porque un día en las imaginaciones de gente aciaga unos misteriosos reyes les trajeran regalos a un niño santo. Es noche, para demostrar amor, puede que de una manera materialista, según tú, pero según yo, es de una manera muy sacrificada, puesto que son los padres quienes deciden que vale más pasar un mes o dos meses malos, que robarle la sonrisa a sus hijos. Cuando seas padre, pasaras por este trance, ya no te preocuparan estas noches los niños de la acera de enfrente, solo te preocupara tu hijo o tu hija o ambos, si así tiene que suceder, te darás cuenta que lo más importante para ti, es la sonrisa de tu hijo en una noche, que si esta llena de magia, es porque tú y tu pareja la llenáis. Tú la ves materialista, yo la veo la perfecta noche de como sacrificar una parte de tu bienestar para asegurarte una pequeña fracción de felicidad durante un año que posiblemente este más marcado por la mierda que por los buenos momentos. Creo que te equivocas al decir que es el pretexto de los padres para salir a la calle y presumir de los juguetes que les compran a sus hijos. Puede que nos hayan educado de maneras muy diferentes, que hayamos visto estas fiestas de maneras opuestas.

    Este año, mi nochebuena, se convirtió en una gran fiesta de disfraces en las que no falto nadie de los que me importaban. Ver a mi familia feliz y reír esa noche, es lo que significa esa cena en la que te dejas una fortuna. El día de Noche Vieja, faltaron personas a nuestro lado, porque la familia no pasa por un buen momento, pero estuve hasta las tantas de la madrugada jugando con mis tíos, mis padres y una de mis primas a la WII (si, ese cacharro materialista que me compre con el esfuerzo de mi salario de un mes gracias a un maldito contrato basura), y aunque nadie dijo nada, la cena se hizo triste por todas esas personas que echábamos en falta. En la noche de Reyes, cuando mi madre ha venido de trabajar a las doce de la noche, por su maldito turno de noche, mi hermano dormía porque tenía que levantarse a las cuatro de la mañana para trabajar. Le hemos despertado solo para darle el regalo que con esfuerzo han comprado mis padres, quitándose de otras cosas, y aunque no es un niño, lo ha tenido, igual que yo. Y puede q este mes lo pasemos muy putas para llegar a final de mes, porque los ingresos en casa no son excesivamente altos para enfrentarse a una crisis y a una noche de Reyes ni a los gastos de una navidad que hemos querido celebrar en mi casa con todo la familia.

    Tú describes una noche de Reyes horrible y completamente diferente a la mía. Yo veo el sacrificio de mis padres por darnos algo que nos recuerde que pese a que todo esta jodido, ellos siempre conseguirán hacer un esfuerzo por nosotros. Y ellos no te piden nada a cambio, solo que les sonrías. Por una vez, y con todo el dolor de mi corazón, tengo que decirte que si en estas noches ves solo materialismo o excusas religiosas para celebrar tres días muy señalados del año, entonces, tengo q decirte que has tenido una vida muy vacía. Si de todos los años que has celebrado las navidades tu solo sacas esto, prefiero quedarme con mis navidades, porque para mi no significan nada de lo que has descrito, significa tiempo para la familia, tiempo para las risas y olvidar lo jodido que ha sido y que será el año, significa el amor que les tengo a las personas que durante toda su vida se han sacrificado por mi y que solo me piden que esas noches sea feliz y les sonría para darles un nuevo empuje.

    Es muy cómodo decir que nadie hace nada en estas fechas, que nadie ayuda al prójimo en fechas como estas, pero ¿es que se necesitan unas fechas señaladas para recordarse de los menos afortunados? El mundo no es justo, no lo ha sido desde su evolución y siento decirte, que jamás creo que lo sea. Si fuera justo, mis padres, mi hermano, yo misma, tendríamos un futuro mejor y puede que te suene egoísta, pero en cada casa, cuecen habas, como se suele decir, y cada uno es consciente de lo que pasan en ellas para llegar a fin de mes. Los sacrificios que hacen los que hay dentro para tener una vida lo mas cómoda posible. No es justo que hables así y hagas sentir a la gente esa necedad por creer que durante una noche o varias noches al año, pueden olvidar sus problemas. Creo que te has olvidado de algo muy importante, querido, y es que este site, lo leen gente de a pie, gente que por mucho que quieran no disponen de los medios necesarios para ayudar como quisieran, pero que pese a eso, ayudan a la familia, se apoyan los unos a los otros en tiempos en los que las cosas vienen jodidas. Esa es la verdadera solidaridad y no la solidaridad enlatada que te vende la tele con sus campañas solidarias, sus rifas, sus maratones y sus ONG’s. Una ONG que se gaste dinero en poner una campaña televisiva no merece ni siquiera que consideres quitarte el pan de tu boca para elevarle los ingresos. Llámame hipócrita si quieres, lo aceptaré. Pero no me digas que solo has sacado en claro que estas noches son para personas materialistas, porque entonces te habrás olvidado de todo lo que han tenido que hacer tus padres para darte noches mágicas en las que tu eras el protagonista. ¿Quieres sacrificios? empieza por preguntarle a tus padres que saben ellos del sacrificio y te aseguro que tendrás unos excelentes maestros, como lo han sido los míos. Es hora de mirar un poco en tu propio baúl. Nadie tiene la vida tan fácil, no la gente como tú o como yo, o como las personas que te leen todos los días. Sí, claro, tenemos ordenadores, tenemos internet, tenemos televisión, en el mejor de los casos tenemos televisión satélite o televisión por cable, pero ¿cuanto le cuesta a nuestros padres o a nosotros mismos darnos esta vida? Yo no tengo vacaciones a sitios extravagantes, no tengo días en los que recibo caprichos, no tengo días en los que me pueda olvidar lo jodido que es llegar a fin de mes, salvo tres noches al año que se nos permite olvidar lo malo y celebrar a la familia, reír y pasarlo bien con la gente que quieres. Cada uno decide como vivir las fiestas, no me sirve leer una larga entrada (si, como la mía de larga) en la que expliques que estas fechas son fechas de falsedad, de consumismo, de celebrar cosas en las que no se creen, porque entonces, estarás metiendo a todo el mundo en el mismo saco, te olvidarás de una de las cosas más importantes de esta vida, la individualidad, el derecho de elegir que son estas fechas para cada uno. Para mi no son nada de lo que tú has dicho, para mi son lo que te he intentado explicar, y es algo que no quiero que globalices y taches de materialismo y de falsedad. Llámalo como quieras, Noche de Reyes, Navidad, Nochebuena, Noche Vieja… 24, 25, 31 de diciembre, 6 de enero, pero deja que sea yo quien decida como llamar a mis noches, a mis celebraciones. No todos vivimos las fiestas como tú las has descrito o como tú crees que las vivimos, para algunos tienen autenticas historias de sacrificios, historias que se pueden leer en cada una de las penurias que pasan los miembros de nuestra familia.

    Y después de esta enorme parrafada, solo me queda desear que hayáis pasado todos unas buenas Navidades y que este año que promete ser negro y amargo para algunos de nosotros, pase lo mejor posible.

    Un beso para todos desde lo más profundo de mi corazón.

  7. A.A. dijo:

    Caray… Iba a escribir ahora corroborando en buena medida lo que expresó Fran en su entrada, porque sinceramente me ha parecido uno de los artículos mejor escritos que ha publicado en su blog, y de pronto me encuentro con Yain después de tanto tiempo. Me alegro mucho, aunque sea con una opinión tan amarga y tan tierna al mismo tiempo. Ambos ofrecéis dos realidades complementarias, dos formas de ver lo que somos que, en cierto modo, no son incompatibles.

    Por un lado tenemos la sensación de inquietud y, por qué no admitirlo, de culpabilidad debido a nuestro bienestar. La percepción de que lo que vivimos no es sino algo artificial, un teatrillo de atrezzo publicitario, la sombra alargada de algo que nos huele a incienso y se corona con mitras de oro. Nos sentimos pequeños e infames disfrutando aquello que dudamos merecer, mientras engordamos como cerdos a base de azúcar y chocolate. Somos impotentes porque no encontramos forma de huir de esa felicidad obligada que nos arrincona, al final, embutidos en unos pantalones que se nos quedan prietos, rodeados de paquetes desenvueltos, sin desprecintar.

    Por otro lado tenemos una apreciación madura de aquello que da razón de ser a toda esta parafernalia. Es la familia, en efecto, y el no avergonzarse de poseer unas costumbres que disfrazan de colores algo casi instintivo que nos hace humanos. Necesitamos días especiales para sobrevivir, días que quieren ser perfectos aunque no lo consigan. Saber encontrar perlas en la basura es la clave de la felicidad, la clave de poseerla por duras que sean las circunstancias. Hacer regalos es la forma que tenemos las personas de demostrarnos afecto. ¿Es eso materialismo? Sí, pero forma parte no de nuestra cultura, sino de nuestra naturaleza. La Navidad, los cumpleaños, los san valentines -aunque algunas personas los odien-, los días del Padre y de la Madre, las bodas… Son excusas que, en mi opinión, hay que saber aprovechar, porque ya estaban antes de El Corte Inglés. Y si no, qué más da; la vida ya es suficientemente agria como para encima pasárnosla protestando por nimiedades.

    Sólo me gustaría hacer una pequeña aclaración: las ONG’s y las ENL no pagan las campañas de publicidad ni los espacios publicitarios. Otra cosa es que estén muchas de capa caída y no nos fiemos de ellas últimamente. De todos modos pagar no es la única solución. También se puede colaborar directamente como voluntario.

    Un abrazo, y feliz año, coño.

  8. Imrishale dijo:

    Muy buenas a todos/as; paso a comentar por orden ^^

    Viper, ayudar a la gente no significa ir sólo a un albergue a repartir mantas y botellines de agua. Poner en una mesa un montón de botellas de agua y una caja de mantas al lado, y que cada uno coja una de cada.

    La verdadera ayuda son las botellas y las mantas. El pagar a una ONG no va a servir para que mañana el pobre del Mercadona se pueda llevar algo a la boca; seguramente gran parte de ese dinero (pero no todo, eso seguro) termine en una aldea congoleña perdida por ahí, que está muy bien, pero no nos soluciona tampoco el problema.

    España, como muchos otros países, destina parte de sus presupuestos a ayudas al desarrollo, aunque luego dicho dinero se gaste en obras artísticas y tal. En la declaración de la renta hay un par de casillas que te dejan elegir a donde quieres destinar parte de tus impuestos; si a la iglesia o a una ONG. Lo que pienso que debería hacerse es directamente quintuplicar esa cantidad y destinarla directamente a fondos de desarrollo, controlados tanto por nuestro gobierno como por Europa, ya que no me fío de los políticos españoles (sin importar color ni ideología).

    Eso se conseguiría si nosotros, el pueblo, le dijésemos a los políticos que basta ya, que es suficiente el despilfarro que se está haciendo, y que es hora de solucionar los problemas sociales. Primero en nuestro país, por supuesto, y luego ya destinar fondos a China, América del Sur, África y esos sitios. Y no lo digo porque me caigan mal, sino porque si no somos capaces de solucionar los problemas de casa, ¿cómo vamos a solucionar los de fuera?

    Colaborar sería que todos nos uniésemos y cuando lleguen las elecciones, pidamos a los políticos que tomen medidas serias. ¿Que no nos escuchan? Pues no les votamos, y así de sencillo. Pero claro, a ver quién se molesta en montar todo este tinglado, para que luego la gran mayoría de la gente se quede en casa viéndote por la tele hacer el ridículo.

    ¿Y qué tiene que ver con los reyes magos? Pues como una autocrítica hacia el consumismo desenfrenado en el que vivimos. Quizás si la gente se empezase a privar de caprichos caros porque se den cuenta de que mientras pagamos por un perfume 90€ alguien lo está pasando mal al otro lado de la calle, la mentalidad de la sociedad cambiaría y podríamos avanzar hacia una solución. Quién sabe, a lo mejor esta entrada es el pequeño granito de arena que hará que mañana, tu o alguna otra persona que lo haya leído se lo piense antes de comprarse un capricho realmente innecesario. Otras personas le pregunten porqué, ésta se lo cuente y éstas empiecen también a dar ejemplo y en plan bola de nieve… chocará con los intereses comerciales de alguna empresa y se acabará el asunto. Pero al menos se habrá intentado :)

    Señorita Yain, el tema de la Navidad y la navidad ya lo tratamos anteriormente por aquí (en la encuesta sobre las luces de navidad). Mi postura era que la navidad como tal debería ser un periodo para estar en familia, pero que al igual que se critica a diario todo el tema de la iglesia católica, se omitiesen esa simbología religiosa por moral propia, ya que para estar en familia no se necesita ni un nacimiento ni una Nochebuena ni nada por el estilo.

    En este caso, no he metido para nada a la iglesia, ya que una organización religiosa cuya estrella era un hombre que echó a latigazos y patadas a comerciantes de un templo no creo que tenga mucho sentido con una época de consumismo maximizado y explotado.

    Lo realmente importante es estar en familia, lo que se olvida gracias a la necesidad imperativa de comprar regalos, cuanto más caros mejor en general. Un regalo es una muestra de afecto hacia otra persona, y aunque uno es libre de regalar lo que desee, últimamente parece que si el regalo no tiene un precio desorbitado, no es tan bueno como otros. ¿Acaso qué sentido tiene regalar una colonia de más de 90€ (esto me traumatizó xD)? Si lo que quieres es dar un detalle, no tienes porqué gastarte esas pelas. Muchas otras colonias, casi tan buenas o iguales a estas tan caras, tienen unos precios mucho menores, pero la gente sigue con la regla de que “lo caro es lo mejor”, y está demostrado que en muchos casos no es así.

    Aunque por un lado es cierto que los padres regalan a sus hijos cosas para hacerlos felices, eso no quita que muchas veces los padres, entre ellos, pavoneen del dinero que les ha costado el nuevo equipo de equitación de su hija, el reloj grabado de su hijo, o la nueva moto de importación del primo. Quizás tenga que ver por zonas de España, o de niveles sociales, pero lamentablemente se da, y en Badajoz he sido testigo de ello varias veces (porque allí algunos es que tela…).

    Bien es cierto que, de un nivel social bajo a medio, los regalos tienen más un carácter tal como regalo que en niveles sociales altos, donde ahí parece que está al orden del día pagar un pastón hasta por bostezar. Aunque no hay que generalizar, ya que conozco de gente que no tenía un duro pero siempre estaba con sus zapatillas o gafas de sol recién salidas al mercado que costaban un pastón. Y de gente que compraba ropa de marca muy a menudo, pero luego en casa comía lo mínimo, caducado de unos días o marcas blancas tirando a grises para no gastar lo más mínimo pero aparentar poder económico.

    Argumentas que el día de reyes es un día especial en el que dar un regalo (o más) a familiares o amigos, que consigan sacar una sonrisa e ilusión de ellos, aunque sea sólo durante unos momentos. ¿Y porqué sólo ese día? Al igual que comentas con razón que sólo parece que nos acordamos de los necesitados en estas fechas, ¿porqué sólo parece que tenemos que sacrificarnos para poder regalar algo este día señalado? Parece que si no es tal fecha, no nos acordaríamos de nuestros queridos y no nos molestaríamos en ellos, ¿no es así? A una persona, como sabes, se la quiere a todas horas todos los días, y las muestras de aprecio se tienen que demostrar siempre, y no cuando llegan las fechas “de costumbre” y los regalos se ponen a precio de “temporada”.

    La verdad es que los mejores regalos que he hecho en mi vida, y los que más han gustado, han sido los que he hecho yo, sacrificando mi tiempo e interés, y no mi dinero. Vale que haya estado muy bien que habiendo ganado un dinero con mi esfuerzo, decida comprarle un detalle a algo. ¿Pero acaso no tiene más valor hacer tu mismo el regalo para dicha persona? Porque mi dirás tu qué le puede gustar más a una madre, ¿que su hijo le compre una postal, o se la dibuje? ¿Que le compre unos calcetines, o que se los cosa?

    Pero como digo, un regalo no tiene porqué ser un elemento material, y más cuando la situación económica no es buena. Cuando de pequeño creía que los reyes eran un pozo sin fondo, pedía y pedía, sin importarte nada; evidentemente si a un niño le dices “unos reyes de oriente, que son magos, te traen todo lo que les pidas”, ¿qué nos podemos esperar? Más un día de reyes me quedé sin lo que quería, sencillamente porque en esa época las cosas no iban bien. ¿Entonces porqué al niño del vecino si le traían todo lo que quería? ¿Es que acaso le caía mejor ese niño a los reyes que a mi? ¿Porqué si yo ayudaba en casa, hacía los deberes y me portaba bien no me traían lo que quería, el otro que pegaba a las niñas, insultaba a la gente y robaba en el colegio le traían todo? A ver cómo le cuentas al niño que la verdad es tal.

    Justificar el amor familiar por el sacrificio para comprar presentes creo que es una completa equivocación. Mi padre es más feliz cuando le doy un abrazo que cualquier regalo que le pueda dar. Mi madre se emociona cuando un fin de semana le digo que no se preocupe, que cocino yo, y así ella puede descansar o dedicarse un poco de tiempo. ¿Acaso no es eso un regalo de cariño? ¿Significa que como no he sufrido para pagarlo no tiene valor?

    Lo bueno que tienen los niños es que son felices con poco, y si no puedes permitirte comprarle cientos de regalos, hay muchas otras maneras de hacerle feliz. Ahora que estamos en vacaciones, ¿qué tal dedicar tiempo al niño? ¿Llevarlo al zoo o al circo? Ir a visitar a las abuelas, que seguro que le hace ilusión. O sencillamente, aunque sea con un regalito barato, jugar con él, dedicarle tiempo. Ese es el verdadero regalo. ¿Cuantos niños no abren sus regalos, se van a su habitación y se ponen a jugar con ellos? El padre (padres, se entiende) se queda sentado en el sofá, sonríe feliz por ver a su hijo contento, y ale, a su bola.

    Mi descripción de la noche de reyes es una mera descripción generalista de lo que ocurre en este mundo, enlazando los distintos problemas sociales a la manera que tenemos de omitirlos y olvidarlos. Como ya he dicho, el cariño y las reuniones familiares no tienen porqué ir unidas a la religión y a los regalos, por lo que ver a tanta gente quejarse por lo mal que va el mundo, por llamar asesinos a unos por atacar a otros, pero luego llega la noche y se van a casa en vez de quedarse a pasar la noche con una vela demostrando su rechazo a lo que pasa me parece increíble. ¿De qué le vale al refugiado que por las mañanas se manifiesten delante de la embajada del que le ataca, si luego por la tarde nos vamos al ECI a gastarnos cientos de euros en productos de última necesidad con tal de regalar algo y no quedar mal? ¿Qué tal comprar kilos de comida, dárselos al Ministerio de Exteriores para que lo mande al lugar del conflicto?

    Lamentablemente en la sociedad que vivimos, el egoísmo es necesario para sobrevivir. Ahora, por ejemplo, estamos hablando de nuestros pareceres mientras seguramente alguien esté agazapado en una esquina en el Metro intentando no morirse de frío. Egoísta de mi, estoy aquí escribiendo en mi casa, en vez de irme con unas mantas a taparles. Yo, y todos los que estamos aquí. Como digo en la entrada, “el mundo es tal y como lo hacemos”. África y Europa no son tan diferentes, exceptuando que los caciques africanos y los occidentales en general hacemos que esté tal como está.

    Pero mi crítica no va hacia una persona determinada, sino hacia una sociedad consumista que sólo piensa en su ombligo, pero que gusta luego, por lo superficial, criticar todo lo que le parece mal e intentar cambiar el mundo sin hacer absolutamente nada práctico.

    Que alguien se compre un capricho no veo problema; si yo trabajo, gano mi sueldo y me apetece comprarme algo, me lo compro, no veo problema moral en ello. Que alguien lo esté pasando mal no significa que yo tenga que dejar de vivir por ello. Lo que me parece mal es que llegadas ciertas fechas, por costumbres totalmente adulteradas por grandes superficies, empecemos a gastar por gastas, simplemente porque es “lo normal de estas fechas”.

    Sinceramente pienso que la gente no tiene muy en cuenta la medida de las cosas. No entiendo porqué la gente que tiene dificultades en llegar a fin de mes intenta llevar el tren de vida que lleva (no lo digo por ti, sino en términos generales). Si te cuesta llegar a fin de mes, no vayas al cine; el parque es muy bonito, no vayas a Zara; vete al Rastro. La de gente que se queja de la famosa crisis, y luego te los ves en plena Gran Vía de Madrid con tropecientas bolsas con género a tal precio que te hace flipar en colores. Y es que ahora el padre debe de tener coche, la mujer el suyo, el hijo mayor otro, y el pequeño la moto, por favor. Y que no les falten los euros para irse de copas cada fin de semana, que si no no están “en el carro”. Frases como “porque yo quiero darles una juventud mejor de la que yo tuve” es la que más usan los que más valor le dan a las cosas materiales.

    Por cierto, ya como comentario ameno, el árbol de navidad es una tradición que viene arraigada con Papá Noel desde el norte de Europa. Cuando estaba en Turquía no tenía arbolito todavía ^^’

    Señorita A.A., un placer leer también su comentario :)

    Poco puedo añadir a tu comentario, complementario de los nuestro, pero si remarcar un detalle que me ha llamado la atención. Como dices, las campañas publicitarias de las ONGs les salen gratuitas; ¿entonces porqué casi ya no hay?

    Cierto que con las movidas que han tenido algunas hace poco, su prestigio ha caído bastante, pero en los últimos meses -sino años- es que no los emiten ya. Tampoco puedo asegurarlo, pues no soy mucho de televisión tampoco.

    Lo que si está claro, es que en ciertas campañas comerciales, véase San Valentín, Navidades y similares, oscuros brazos que aferran el poder impiden que las ONG sean siquiera un concepto en nuestras mentes. ¿A quién le convendría que cuando queremos vender como cosacos, nos vengan unos “muertos de hambre” a recordar a la gente que mientras nos compran miles de elementos carísimos, en otra parte del mundo la gente se muere de hambre?

    Otro ejemplo más de cómo intentamos hacer oídos sordos a la realidad que nos rodea. Lamentable, pero necesario para nuestra subsistencia, ¿verdad? :)

  9. Yain dijo:

    Querido Imrishale, (cuanto tiempo y como echaba de menos estos momentos), mi único apunte hacia lo religioso en mi muy extensa replica, no ha sido en absoluto para enardecer estos días, simplemente fue para establecer un punto de partida desde el punto de vista de una persona no religiosa como me considero.

    No fui yo quien determinó estos días, fuiste tú, simplemente me limité a hacer acopio de tu referencia para explicarte algo, que espero no haya caído en saco roto. Yo no necesito excusa alguna para reunirme con mi familia, como no creo que nadie la necesite. En mi casa, los valores familiares están muy arraigados, porque mi madre tiene ni más ni menos que 13 hermanos, 12 en vida, así que como comprenderás, he visto desde pequeña lo que es una familia grande y sobretodo, lo unidas que están mis tías y mi madre. Mi intento de reprimenda, y ojo, digo intento de reprimenda, es por una visión un tanto clásica y limitada de tus navidades. Lo clásico antes era tacharlas de noches y momentos para reunirse con familiares que en mi caso, por circunstancias de distancia, no puedo ver, ahora, lo clásico, típico y normal, es decir que las navidades se han vuelto fechas materialistas, tú has caído de bruces en ese tópico y lo has repetido hasta hartarte. A mi, solo me queda clara una cosa en tu entrada, materialismo. Pero te olvidas que como en todas partes ha sucedido, siempre hay un antes y un después y que hay personas, como mis padres, mi hermano y yo misma, que no olvidamos lo que en una ocasión vivimos. Ojo, no te describo las navidades (vuelvo a repetir que es el tema principal de tu entrada) perfecta, tan solo te describo unas navidades que para nosotros son normales pero que no entran dentro de tu canon de Navidad Estándar Made In Siglo XI.

    Dicen que la experiencia siempre es un grado y pese a no haber una gran diferencia de edad, si que es cierto que la hay y que mis experiencias fueron otras. Mis padres, cuando llegaban las noches de reyes, nos decían que hiciéramos una larga lista de cosas que nos gustaría tener, cuando la terminábamos, ellos la leían y nos decían (jamás en todos mis años olvidaré estas frases): “La magia de los Reyes Magos, no está en traeros todo lo que pedís, está en saber cual de todos estos juguetes es el especial y cuando lo sepan, lo llenarán de todo el amor que os tenemos nosotros y os lo regalaran, eso lo convertirá en el mejor juguete del mundo”, puede que muchos piensen que era una excusa para recortar gastos económicos, pero te aseguro que cuando te dice eso con 7 años, lo único que haces es sonreír y sentirte especial. Claro que existen las preguntas de porque a ese niño que es tan malo le han traído más regalos que a ti, pero mis padres nos recordaban que sencillamente por ser especiales, teníamos un regalo especial que nadie mas podría tener. Con los años, cuando creces, te das cuenta de las cosas y de los sacrificios de tu familia, y eso no hace más que hacerte sonreír, porque tus padres lucharon mucho por darte lo que eres, sabes que no te dieron más regalos por circunstancias que solo ellos conocen, pero ¿que más da? Para mi hermano y a mi, nos dieron los mejores regalos del mundo, la ilusión, la magia y un amor incondicional.

    Con esto, lo que quiero decir, es que cada uno decide como vivir esas fechas y vuelvo a remarcar que son estas fechas porque es a lo que hace referencia tu entrada, si hubiera sido cualquier otro día, tendrías exactamente la misma respuesta pero sin la Navidad presente. No me refiero a nada religioso, no me refiero a nada en concreto y a la vez a todo. Y si tuviera que decidir entre las navidades que tú describes y las que yo llevo viviendo todos los años, me quedo con las mías, simplemente porque no creo que de algo así solo se pueda sacar el materialismo y si existe el materialismo, es porque hemos dejado que tenga un lugar en nuestra vida.

    Claro que me doy un capricho de vez en cuando como todo el mundo, a mí también me gusta sentirme mimada, claro que pienso que el de más allá no tiene nada para llevarse a la boca, pero ¿por qué tengo que cargar yo con toda la culpa cuando la gente que realmente debería hacerlo no se responsabiliza? El ser humano es egoísta por definición, esto es un hecho más que demostrado, el consumismo no es más que un arma más del egoísmo para recordarnos durante toda nuestra existencia que va a ser una parte muy negativa de nuestra vida que jamás podremos borrar. Pero hay diferentes tipos de consumismo, de egoísmo en nuestra vida, no solo el material. ¿Quién no ha oído nunca la pregunta de si tu vida dependiera de matar a tu mejor amigo, que harías? Tú razón te dice que jamás matarías a tu mejor amigo, pero tu egoísmo por la supervivencia te dice justo lo contrario, ¿eso significa que tu vida vale más que la de él o viceversa? No, pero es un sentimiento inherente en el ser humano, al igual que el consumismo en fechas que el paso de los años y la educación han idealizado. Cada uno se responsabiliza de lo que hace durante toda su vida o al menos debería hacerlo, eso es lo que deberían hacer todas esas personas que ¿malcrían? a sus hijos comprándoles todo lo que piden y ven en la tele solo porque es Navidad y las costumbres les dicen que esos días deben gastarse los ahorros de todo un año solo para que su hijo les sonría. Estoy de acuerdo contigo en que los padres usan de excusa los juguetes para no hacerse cargo de sus hijos y para enseñarle al vecino su poder económico, pero en esta vida, siempre hay dos caras de una misma moneda. Me molestó leer la generalización en tu tema, solo porque el 95% de la población mundial use este tipo de pretextos, ¿nos convierte a todos en la misma calaña?

    No me sirve de nada que en un tema titulado “Noche de Reyes” me hables de consumismo, materialismo y gente menos favorecida, cuando el resto del año, no lo haces, acaso (sin malicia en absoluto), ¿eso no te convierte en lo mismo que criticas? Recuérdame un martes de un marzo cualquiera estas cosas y te diré: “Que razón tienes, el ser humano es egoísta y no se acuerda del resto de la población que esta pasándolo jodidamente mal” Pero al recordar estas cosas justo en estas fechas, no me hace pensar que puedas tener razón, solo que arremetes contra lo fácil, y vuelvo a repetir, no me tomes esto a mal, porque en ningún momento es nada personal y sabes que por encima de todas las cosas tienes mi mayor admiración y respeto, pero repito, ¿eso no te convierte en la misma panda de borregos que usa la excusa del consumismo y de materialismo en estas fechas para poner su “granito de arena” y quedarse tranquilos hasta el año que viene? Si quieres que te tomen en serio, ignora estas fechas y haz tu replica pasado un mes, cuando el “espíritu de tus falsas navidades” se haya disipado del todo, entonces, ese será el momento de arremeter contra la masa de borregos que usa el pretexto del dinero para ser mejor que los demás.

    Estoy de acuerdo contigo que los mejores regalos son aquellos que haces tu mismo con tu tiempo y esfuerzo, yo en mi caso, regalo cuentos, aunque de vez en cuando, si he ido a comprarle un collar o unos pendientes a mi madre que sabía que le iban a encantar. Estuve más de tres meses ahorrando para comprarle un juego de gargantilla, pulsera y pendientes de estos de Swarovski, simplemente porque creía que por una vez en la vida, se merecía un regalo así, ¿eso me hace ser materialista? ¿Querer darle por una vez algo bueno a la persona que quieres es ser materialista? Puede que lo fuera si se convirtiera en una costumbre, yo solo se que me quite de muchísimas cosas mientras vivía en tu ciudad solo por el gusto de volver a casa y darle a mi madre ese regalo y no, no eran navidades, simplemente un día que volvía a mi casa por fin. En ningún momento he justificado el amor y el sacrificio con comprar regalos, puesto que no es mi caso, simplemente he dicho que donde tu puedes ver el consumismo otra persona puede tener una opinión muy diferente a la tuya, al fin y al cabo, somos el claro ejemplo de lo que intento explicarte.

    Creo que la diferencia entre tú y yo reside en algo más simple que las diferentes “Navidades” que hemos vivido, nuestra diferencia está en que tú vives atado a una sociedad que autocriticas y yo hace mucho tiempo desistí de estar atada a ella y de querer saber nada de ella. Y ahora si tienes total libertad para llamarme egoísta, porque yo hace mucho que decidí cerrarle la puerta en los morros y conservar la visión tan idílica que tengo. Me quedan muy pocas cosas en las que creer gracias a esa sociedad que tú sigues viviendo y muy pocas ganas de perder incluso hasta la ilusión que mis padres con tanto esfuerzo me inculcaron.

    Lo mejor de todo esto, es que sigues haciéndome sonreír y recordándome que una vez fuiste mi Némesis.

    Feliz No Navidad a todos. ;)

    PD: Siento lo extenso de mis posts, pero hacía mucho que no me atrevía a escribir aquí.

  10. Imrishale dijo:

    Cómo lamento no disponer de tanto tiempo como antes para poder responder a tu comentario como es debido, pero haré lo que pueda :)

    Evidentemente que mi entrada hace referencia al materialismo, ya que trata precisamente de eso, y de ahí que no haya caído de bruces en el tópico, pues no deja de ser cierto que el día de reyes es lo que es gracias a los regalos. De otro modo, sería acaso otro día similar al de Nochebuena, en la que la gente se reúne para celebrar el nacimiento del hijo del dios cristiano, o de la Navidad, que viene a celebrarse lo mismo.

    Esto es curioso, ya que bien podríamos juntarnos para cenar el día 23, o el 26, pero no, lo hacemos en las fechas religiosas, con los nombres religiosos. Pero bueno, ese es otro tema que ya hemos tratado por aquí y que no viene al caso.

    Volviendo a lo que nos ocupa, repites una y otra vez que caigo en el materialismo y que doy a entender que para mi dicho día es lo que es gracias al materialismo. Y tienes toda la razón, pero me veo en la obligación de recordarte que, la que hasta ahora defendía la de regalar objetos -elementos materialistas- eras tu, aun con el sufrimiento y la dificultad económica de hacerlo. En cambio soy yo el que aboga por dejar de lado tal materialismo comercial, y volver al concepto en si de “regalo” hacia las personas queridas. Curiosamente, yo que soy el que más hablo del materialismo de estas fechas, soy luego el menos materialista :)

    Mi punto de vista no se encuentra limitado, como comentas, sino sencillamente es diferente el tuyo. Tu defiendes la importancia de una fecha basada en la entrega de regalos (materialismo) frente a mi punto de vista de que dichas fechas pueden ser por igual de importantes sin la necesidad de tener que comprar regalos porque “es la fecha”. ¿Acaso alguien regala cosas el Nochebuena? ¿Y en Nochevieja? Entonces, ¿porqué si en Reyes?

    Me parece algo muy hermoso lo que decían tus padres sobre lo de los juguetes especiales y que lo que te traían era un regalo muy especial que sólo tu podías tener. Pero para ser sinceros, creo que eso a un niño pequeño no creo que le sirva cuando ve que él tiene su yo-yo “especial” cuando el gamberro del barrio tiene su bici “especial”, su consola “especial” y el resto de regalos “especiales”. ¿Acaso el otro niño era más especial que él? Vale que el otro no tendría su yo-yo especial, pero él tampoco tendría ni consola, ni bici ni nada de lo que le habría gustado.

    Lo lamento, pero no puedo estar de acuerdo contigo. Quizás una persona más adulta pudiese comprenderlo, pero no le digas a un niño pequeño que se conforme cuando ve que todos los que le rodean, aun cuando no se lo merecen, tienen todo lo que piden, cuando él se comporta lo mejor que puede, y a cambio no recibe lo que quiere. Recordemos que es un niño, no alguien que puede y razona las cosas.

    Cuando creces, como bien argumentas, te das cuenta de los pesares que tuvieron que pasar los padres, y entonces entiendes. Lo que me lleva a pensar, ¿y si no existiesen los reyes? Quizás entonces al niño pequeño se le podría decir la verdad, que no hay dinero para permitirse comprar tal o cual juguete. Sería duro, pero mejor que decirle que los reyes magos tienen preferencia por otros niños antes que a él.

    Los mundos de yupi están genial para aquellos que se lo pueden permitir, pero para aquellos que viven con carencias, intentar que vivan en un mundo donde la plata es hojalata y las monedas de oro son de chocolate, me parece algo cruel y extremadamente falso.

    Fíjate que ya añades, aparte de los regalos, cosas insulsas como la magia, y lo más importante, el amor incondicional. ¿Ves como ahora opinas igual que yo? Donde haya amor y cariño, no son necesarios los regalos; no es necesario ser materialista :)

    Tu misma reconoces que el materialismo existe en nuestras vidas, por lo que tienes que aceptar entonces que un día tan señalado como el día de reyes, donde se regalan cosas, sea el máximo ejemplo del materialismo. No tendría sentido decir que el 13 de Abril es más materialista que el resto de los días, ya que ahí no hay ninguna festividad que incite a la compra de regalos. En cambio, con el día de reyes… es el día por excelencia.

    Mis reyes se puede decir que son apenas materialistas, ya que si recibo regalos, muchas veces son del tipo “autoregalo”, pero con la excusa de las fechas, se los llama como tal. La diferencia es que algunas veces, dichos regalos más que presenten son cosas que vienes a necesitar. Por ejemplo, el año pasado me “regalaron” una funda para el ordenador portatil (con el que trabajo en la Facultad), ya que no tenía funda y se me estropeaba el ordenador si lo llevaba a pelo. Este año por ejemplo no me he ni me han regalado nada. Eso si, he tenido comida familiar y todo lo de todos los años, pero sin el incentivo de los regalos, caros y absurdos la mayoría de las veces (el 70% se devuelven). Y es que no estamos en fechas para gastar por gastar.

    Dices que te molesta que generalice, ya que no todo el mundo es tal como comento en mi entrada. Bueno, es que a la hora de hablar de los temas, hay que centrarse en la mayoría, ya que minorías existen mucho. Si fuesen dos grupos de gente bien diferenciados, pues si mira, debería matizar, pero cuando un 95% o más de la población actúa de un modo, es normal que no haga referencia a ese 5% o menos restante.

    De todos modos, a la hora de hablar de cualquier tema, nunca se puede hablar de ese 100%, ya que siempre existirán variaciones, diferencias y matices que nos permitiría catalogar en infinidad de grupos. De ahí que hable en “términos generales”, tanto de este asunto como de muchos otros.

    El porqué de hablar de este tema ahora. Bueno, ¿porqué no? Yo opino siempre igual, lo que pasa es que si lo comento en Mayo, a la gente poco le importaría. No es lo mismo hablar de un tema que está al orden del día, que de algo que pasó y no volverá a pasar en muchos meses. Se denomina golpe de efecto. Es como las noticias; si el pan sube en condiciones normales, nadie dice nada, pero si también sube la leche, los pañales y los profilácticos, el pan se pone al orden del día en actualidad, y hablar de él tiene golpe de efecto.

    Aquí lo mismo, si lo escribo ahora no es porque tenga lo que denominas como espíritu de falsas navidades, sino porque es ahora cuando la gente, si lo lee, puede pensarse las cosas dos veces antes de despilfarrar y comprar por comprar, ya que si se lo digo dentro de dos meses, para dentro de once ya se le ha olvidado.

    Si te fijas, verás que mi crítica no va en comprarle algo a alguien, sino en comprar regalos porque si, al tuntún, en cantidad y en caro. Tu le regalaste a tu madre el conjunto de gargantilla, pulsera y pendientes, y yo a mi padre una botella de vino. Porque si, porque nos apeteció, y no porque “es la fecha y tengo que regalar algo”. Puedo ir por la calle, ver algo, acordarme de alguien, comprárselo y regalárselo. Eso no es ser materialista. En cambio, acordarte que mañana es día de reyes e irte al centro a comprar un regalo para cada persona, no porque te apetezca, sino porque es “lo que toca”, si que me parece materialista.

    Aplicando tus mismos argumentos, regala detalles a tus amigos en otra fecha, dentro de dos meses, pero no en el día en el que hay que regalar porque si.

    Es igual que con los “caprichos”. Si te apetece comprarte algo, te lo compras. Otra cosa es que cada dos días quieras comprarte algo nuevo de ropa, un juego nuevo o similares. Que estés todo el día comprando, porque de otro modo no te encontrases a gusto (que hay gente así). Eso si que es materialismo, y no comprarte una Wii porque te apetece y porque realmente le vas a dar un uso.

    Que el hombre sea egoísta es algo en lo que no estoy muy de acuerdo contigo. Más que la persona, es la sociedad en la que vive; el ambiente. Imaginemos un plato donde queda un pincho de tortilla. Ahora imaginemos a un hijo hambriento, a un amigo, a un conocido, a un desconocido y a un desconocido maleducado. ¿Le dejaríamos el otro o nos lo comeríamos? Si fuésemos “egoístas”, actuaríamos por igual con todos, pero todos sabemos que dependiendo de la persona, actuaríamos de un modo u otro.

    Sobre el ejemplo del amigo, no es egoísmo, sino supervivencia. Si le matas no es porque seas un egoísta y no le quieras a él, sino porque el fin último de la especie es la supervivencia de la misma y de los genes del individuo. Por eso ante un desconocido nadie se sacrifica, ante un amigo quizás, y ante un familiar inferior (hijos, nietos, etc.) casi todos. Los animales no son egoístas, ya que no conocen ese concepto “humano” creado para representar nuestra manera no natural de actuar.

    En fin, para ir terminando sólo me queda decir que las navidades que he vivido han sido tan normales como las de la mayoría de la gente, con la diferencia de que conforme he ido creciendo me he dado cuenta de la falsedad e injusticia que representan, mientras que otros o no lo ven, o tratan de no verlo, ya que en la ignorancia se vive muy feliz (me viene a la mente el joven pokero rapado con gorra y gafas de sol dentro de una discoteca).

    Me ilusiono cuando veo que la gente ve realmente lo falsa que es la sociedad, y decide intentar cambiar, aunque sea únicamente intentando de dar ejemplo y salirse de la espiral consumista y desenfrenada a la que nos tienen acostumbrados en estas fechas.

    Ah, y némesis viejo nunca muere ;)

  11. A.A. dijo:

    Yo no termino de ver muy coherente el determinar qué regalos son “materialistas” y cuáles no. Creo que cada cual debe ser libre de elegir los regalos que les apetezca hacer, en función de su presupuesto y sus ganas de gastar. La intencionalidad de cada regalo no merece ser cuestionada según el dinero que haya costado el mismo, ni siquiera la utilidad que luego vaya a tener, puesto que eso no siempre es previsible. No obstante, estoy de acuerdo contigo en que en fechas como las que acaban de pasar te meten en un grado de compromiso terrible, sin sentido. Lo malo de todo esto es que el consumo es el motor de nuestro bienestar, y la Navidad desata toda una logística gubernamental que hace que, en última instancia, tú y yo tengamos un nivel de vida tan elevado. Si no, por qué iban a darnos una paga extra en diciembre.

    ¿No has tenido alguna vez la tentación de abandonar esto y largarte a otro lugar, lejos, para contribuir en algo un poco más noble que pasarte la vida alimentando y alimentándote de una panda de avariciosos obsesionados con engordar sus arcas hasta que estallen? A mí me sucede a menudo, aunque probablemente sea porque trabajo para varias multinacionales. Pero hay que rendirse a la evidencia: el ser humano SÍ es egoísta, en todos lados además.

  12. Jorge dijo:

    Desde cuando es bueno que los padres se esfuercen de modo extrahumano para dar un regalo a un niño que así aprenderá que pase lo que pase, el cocido está servido? :mad: Si el año viene malo, una caja de colores y a correr.

    De todos menos, menos PS3, y más Capitán Alatriste.

  13. Jorge dijo:

    De todos menos, menos PS3, y más Capitán Alatriste.

    De todos MODOS, menos PS3 y más Capitán Alatriste.

    :oops:

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