¿Qué os parecen las luces de navidad?

En el fondo sois como yo, y pensáis que cuanto menos libertad tenga la gente, mejor irá todo (contra la ignorancia, pastores legislativos). Aquél que dijo que el pueblo es quién debe gobernar no sabía lo que era tirar con una panda de españoles vagos ignorantes a sus espaldas.

Así que visto esto, prosigamos con mi empeño de conocer un poco mejor a mis lectores, y preguntarme qué es lo que pensáis de las luces navideñas; esas millones de bombillitas que se reflejan en las dilatadas pupilas de los niños pequeños mientras su sonrisa consuela a sus padres, los cuales ven como miles y miles de euros son tirados para llenar de insulsas bombillas la ciudad con la intención de dar el pistoletazo de salida al consumismo.

Por mi parte, sabiendo que la electricidad no proviene de paneles solares que han recargado durante el día sino de centrales térmicas que no paran de consumir carbón, pues como que no me parecen nada bien. Ahora, claro está, no quiero influir negativamente (o positivamente, según se mire) en vosotros, así que me gustaría que me contáseis qué opinais al respecto.

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Los comentarios existen (¡como Teruel!), y Mordisquitos se está cebando a base de gatitos, así que a ver si me ayudais a ponerle a dieta ;)

[Actualizado] Acabo de leer una noticia al respecto del tema. En Barcelona, algunos de los árboles de navidad que se iluminan funcionan con paneles solares, y con dinamos de bicicletas. Eso si, el invento ha costado 214.000€ O_oU

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  • Parece que aun no hay nada relacionado =(

16 Respuestas a ¿Qué os parecen las luces de navidad?

  1. Alvele dijo:

    Yo siempre he sido de la opinión de que no deberían ponerse luces de navidad y dar todo el dinero de la puesta, mantenimiento y encendido, a algún proyecto de desarrollo. ¡Eso si sería el autentico espíritu navideño!

  2. el_Coli dijo:

    No soporto la navidad, y menos las luces… Ahora no me queda más remedio que aguantar por mi hija, pero… por mi, me dormía el 24 de diciembre y me despertaba el 7 de enero.

  3. A.A. dijo:

    ¿Sabes qué creo? Que las luces de navidad favorecen un ambiente que estimula el consumo en masa, de modo que el gasto queda bastante amortizado. Qué casualidad que cuando el consumo está previsto que decaiga puntos enteros estas fiestas, las luces empiezan más tarde.

    En mi opinión, hay gastos diarios más sangrantes e innecesarios -si cabe- que la decoración navideña, qué quieres que te diga: riego automático en verano a las 12 del mediodía, financiación de premios, medallas y conferencias del politicucho de turno, familia real, sueldos millonarios a altos y vagos funcionarios… Por lo menos el de las bombillitas hace bonito.

  4. Imrishale dijo:

    Dichosos los ojos, una Alvele por aquí :eek:

    Lo del proyecto de desarrollo estaría genial si se hiciese en España, ya que últimamente parece que impera más lo de mandar dinero al extranjero y dejar las cosas a medio hacer (o sin hacer) en casa.

    Si todo ese gasto se usase para ayudar a los pobres a salir de su situación, ¿acaso no ganaríamos todos?

    Estoy contigo, Vele :)

    Señor Coli, también me alegro de verle a usted por aquí ;) Su sensación es compartida también por mi persona. Desde que era pequeño, la navidad a mi ni fu ni fa, exceptuando con que no había que ir al cole, jejeje.

    Dormirme todo ese tiempo no, que es mucho y siempre se puede aprovechar para el ocio, más cuando últimamente escasea tanto el tiempo libre.

    Que por cierto, si quieres que tu hija salga una verdadera Imperial, va siendo hora de que le cuentes cómo funciona este mundo. Cuando comprenda lo mal que vamos, seguro que se une a la causa y entrará a formar parte del Nuevo Orden ^^

    Señorita A.A., defensora de la navidad, jejeje. Evidentemente si lo enfocamos desde un punto de vista económico, es normal que interese lo de las lucecitas; ¡si por ellos fuera, las encenderían a mediados de agosto! xD

    Cierto es que a diario hay un desperdicio tremendo (ahora que trabajo en un organismo público, te puedo asegurar que el gasto superfluo que se hace es inconmensurable O_o), pero como hay que empezar por algún sitio, y ahora estamos en fechas, pues nada como hablar de las lucecitas de marras ;)

    Lo que me parece increible es el coñazo casi diario que se da con el tema del cambio climático, lo importante que es ahorrar agua, que tenemos que reciclar para disminuir el consumo y todo eso, pero luego alegremente consuman por “estética”, sin importar el consumo y gasto que eso genere. Cada día la sociedad me parece más falsa.

    Comprendo tu punto de vista, y opino que también tienes razón. Pero no porque todo sea un despilfarro, tenemos que dejar que se produzca.

    Muchas gracias a los tres por comentar. Mordisquitos dice que tiene hambre ;)

  5. el_Coli dijo:

    A pesar de que no comente, soy un lector en la somra de tu blog :)

  6. Margui dijo:

    Ale, como los gatitos son muy monos, voy a escribirte esta chorrada de comentario para que mordisquitos se pase a la dieta vegetariana :wink:

    La verdad, pienso las 2 cosas: por una parte, es cierto las luces de Navidad son un gasto innecesario, pero si de repente un año no las pusieran, pues como que faltaría ese “algo especial”, me gusta salir de noche y ver esa iluminación, me recuerda a las entrañables y felices Navidades de mi infancia^^. Lo que sí, es que podrían poner menos luces y ya está, así se ahorra algo y no se pierde el encanto Navideño (y consumista xD) :razz: . Tengo entendido que Madrid es la ciudad española que más se ilumina por Navidad, frente a Barcelona y otras.

  7. Parasite dijo:

    Me parecen lo mismo que las luces de inauguración de la feria de Sevilla: un soberano derroche por una estúpida tradición.

  8. Imrishale dijo:

    Le agradezco su fidelidad, señor Coli :) Aunque suene conveniente que lo diga ahora, también suelo visitar con asiduidad su blog, aunque no comente mucho ^^’

    Tanto Marga como Parasite comentan dos puntos importantes; por parte de la doctora, hacer referencia a la “Navidad”, en vez de “navidad”, como lo he llamado a posta. El pequeño organismo manzanil da en el clavo con la denominación de “tradición”.

    Y es que no debemos olvidarnos que en el fondo es una tradición religiosa cristiana católica. Me llama mucho la atención ver que actualmente muchísima gente está contra la religión, criticándola a más no poder, pero luego celebra sus fiestas (las que les conviene, claro) como un católico más.

    Ahora que está reciente lo de la sentencia judicial que obliga a un colegio público a retirar los crucifijos de sus clases porque estamos en un país aconfesional, ¿acaso no deberían prohibirse también las festividades religiosas? Porque diga lo que diga El Corte Inglés, la “Navidad” es un evento religioso. Lo mismo con la semana pagana, el valentín y muchas otras actividades que todos celebran aun mientras critican a los que las crearon.

    Ahora bien, en España hay mucho valor de meterse ahora con la iglesia católica, diciendo que tal o cual, pero luego no hay cojoncillos de quitar la navidad (la gente se les echaría encima), quitar los pasos de semana santa (correrían ríos de sangre) e impedir las romerías (no saldrían vivos).

    Bueno, esto es España, un país de falsos. ¿Acaso podíamos esperarnos otra cosa?

  9. Margui dijo:

    Sí, yo soy atea, mis padres lo son, pero no me han privado nunca de las Navidades que se merece tener un niño, cargadas de ilusión, alegría y felicidad, en compañía de la familia, y desde luego, si yo tengo hijos, no les privaré de vivir unas Navidades similares a las que tuve en mi infancia. Es a eso a lo que me refiero. No obstante, cuando yo era pequeña, no tenía muy clara la existencia de estas cosas, creía en el nacimiento de Jesús y todo lo que sigue, puesto que en la guardería, en el colegio, o allá donde fuese, hacían referenicia a eso, lo mismo que creía en la existencia de Papá Noel y de los Reyes Magos. Además, mis padres solían hacerme regalos en “Papá Noel” y casi nunca por “Reyes Magos”. Y con lo de las luces, me refiero precisamente a eso: a recordar mi infancia.

    Por otro lado, San Valentín y esas fiestas absurdas no las celebro, me parecen un derroche impresionante carente de sentido. La Semana Santa ya no la sigo, y a las Romerías de mi pueblo hace lo menos 15 años que no voy.

    No sé si te refieres a alguien en concreto con tu crítica, yo me he dado un poco por aludida, puesto que soy atea y he criticado a la Iglesia y sin embargo llevo toda mi vida celebrando la Navidad. No pongo el Belén, y nada que se relacione con la tradición cristiana (a diferencia de cuando era pequeña). Mis Navidades actuales están más enfocadas a estar junto con la familia, descansar, adelantar trabajo retrasado y comer cosas diferentes, aparte de adornar la casa para darle un toque de alegría, que lo necesita. Desde luego, falsa no me considero.

    Está bien lo que opinas y es algo a considerar, puesto que mucha gente actúa así, sin embargo creo que no deberías ser tan extremista con tus críticas o generalizar tanto.

  10. Imrishale dijo:

    Jajaja, ya veo que te has sentido aludida, pero no, no me refería a nadie en particular :)

    Si te hice referencia fue porque, si consideramos a la navidad como una festividad religiosa, pasa a considerarse como un “nombre propio”, y de ahí que se escriba en mayúsculas. Por contra, si se hace referencia como un período temporal, lo correcto es escribirlo en minúsculas. Ahora bien, alguien podría decir que si que es un nombre propio, pero también lo es el verano, el otoño o los fines de semana, y no se usa en mayúsculas. Otro ejemplo son los “puentes”, que como tal se escriben en minúsculas, pero si hacemos referencia a un puente en particular -Puente de la Constitución- pasan a ser un nombre propio propiamente apropiado (yeah) y se escriben en mayúsculas.

    Más que por ti, o por cualquier otra persona, viene a ser un problema de la sociedad, como suele ser costumbre. Ahora está de moda criticar a la iglesia (no digo que seas tu, sino en general), y no hay más que ver a la gente en todas partes criticarla por tal o cual. Pero luego llegan las festividades que “interesan”, y la gente se olvida que esa misma celebración tiene un origen religioso, de un organismo (en este caso la iglesia católica) a la que critican día a día.

    Curiosamente, hace unos días salió una noticia en la que por una zona del norte de Europa, me parece, querían cambiar el nombre de “Navidad” por el de “Festival de luces” o algo por el estilo, para quitarle la connotación religiosa.

    Algo en lo que no mucha gente se para a pensar es cual es el verdadero origen de las festividades. En el caso de la “Navidad”, ésta proviene del solsticio de invierno, en donde la iglesia católica superpuso la Navidad para aprovechar el tirón pagano y sustituirlo por sus costumbres. En la Noche de San Juan ocurre algo similar.

    Lo que veo mal de todo esto es que, cuando por un lado los padres critican que se de religión (católica) en los colegios y haya crucifijos en las clases, por el otro animen a sus hijos a celebrar la Navidad, ya sea con su Belén (por estética y que hace gracia al hijo), por los villancicos (cantos católicos en alabanza a su hijo predilecto) o demás actuaciones claramente propias de la religión.

    Los conservadores dicen que España ha sido católica desde siempre, y que por tanto debe de seguir siéndola. Los que se oponen argumentan que porque sea una costumbre no tiene porqué seguirse siempre. En cambio, la tradición de la Navidad se viene realizando aun cuando se critica a la iglesia, argumentando que es una tradición bonita. ¿Acaso no es aplicar un doble listón? Y no te lo digo sólo a ti, sino a todos mis lectores :)

    Curiosamente, la religión cristiana -aun con los defectos que pueda tener- argumenta que la época navideña es un momento en el que la familia debe reunirse para vivir en paz y disfrutar del nacimiento de su salvador. Técnicamente, exceptuando esta última parte, todos estamos de acuerdo con lo que predican, ¿no?

    Evidentemente no estoy a favor de la iglesia, aunque tampoco estoy en contra directamente, ya que siempre y cuando sea algo opcional y que no se me imponga, respeto que la gente decida creer en lo que le parezca oportuno.

    Aprovechando lo que comentas sobre los Reyes Magos y Papá Noel (pero sin que implique una crítica hacia ti, por supuesto), me resulta curioso que mucha gente diga que no celebra los Reyes Magos porque es algo cristiano que no existió, pero que si celebre a Papá Noel, que es otro invento, éste del norte de Europa y que si investigamos un poco veremos cierta conexión con las religiones de esa zona.

    Personalmente opino que estamos en una época en la que criticamos aquellos que siempre ha estado ahí; en este caso la iglesia católica, pero no porque realmente opinemos como decimos, sino porque es la “corriente”. También opino que un estado que cada dos por tres declara que es laico y que ataca siempre que puede a la institución de la iglesia católica, no erradique del sistema dicha presencia, es de lo más falso (y no llame a nadie de los presentes falso, que conste).

    Aun a riesgo de que se me tache de radical (otra vez más), las cosas deben de ser blancas o negras; no se puede permitir una escala de grises. Si como ocurre en este caso, la gente se opone a la iglesia católica, que luego no celebre dichas festividades, aunque les puedan resultar atractivas. Y lo mismo lo aplico para los religiosos, ya que tanto hablan de la existencia y realidad de sus creencias, por favor, cumplid con vuestras ordenanzas, que no nos vale de nada que digáis que sois creyentes pero luego os saltéis vuestros mandamientos, haciendo caso sólo de lo que os conviene a cada momento (que me da que el 6º y 9º no lo cumplís casi ninguno).

    Ya terminando, quisiera añadir que cuando quiero referirme a alguien, lo hago por su nombre, por lo que no os preocupéis, que no voy a ir con segundas ni atacar a nadie en particular dándome rodeos :)

    Es cierto que mis opiniones pueden parecer extremistas, pero ello se debe a que pienso en blanco y negro respecto a las convicciones de las personas, como he comentando hace unas líneas. Me parece fatal que la gente critique tanto a la iglesa (sin importar lo que pueda pensar de tal organismo), pero que luego “porque le interesa” le parecen bien sus festividades. Un ejemplo más lo tenemos con los Estados Unidos, que tanta gente criticaba hasta hace poco. Mucho blablabla, pero luego su ropa, sus cachivaches e incluso sus festividades, como la de Halloween, eran celebradas por esas personas que tanto se quejaban.

    Resumiendo, aquí lo que vale es quejarse, aunque no se sepa porqué (y nuevamente digo, no va por ti :) ).

  11. A.A. dijo:

    Pues ya sabes, Fran y Marga: ¡A celebrar todos el nacimiento de Mitra! La tradición, como dices, es demasiado antigua. Yo creo, Fran, que no hay que plantearse las cosas de una forma tan meticulosa; la Navidad es un acto social más. Extrañamente agridulce, pero una tradición más. Vale que te obligue a ser feliz por pelotas, aunque no te apetezca o no puedas, pero por lo demás es bastante inofensiva.

    Yo no creo en una sociedad sin costumbres, acultural. Ésta tiene que evolucionar y quedarse con lo mejor de cada cosa, sin renunciar a lo bueno que nos une; ello nos convertiría, pues, en una sociedad inteligente. Celebramos Navidades, cumpleaños -tú hasta tienes una “lista negra” para quien no te felicita :razz: -, Semanas Santas, días de la Hispanidad, 2 de Mayo, efemérides de toda clase, bodas, días de Todos los Santos. Progresar no es eliminar todo esto, sino simplemente ser tolerante con quien es diferente a ti, y discutir la intolerancia de la Iglesia no es arrancar de raíz aquellos pilares culturales que trazan nuestra vida, sino enfrentarse a su burda instrumentalización propagandística. Estoy de acuerdo con Marga en que cada uno debe otorgarle el significado que le dé la gana a unas fiestas que, por otro lado, son oficiales, y estoy de acuerdo contigo en resaltar lo demagógico de una progresía española que sólo hace función izquierdista en actos sonoros pero, a fin de cuentas, inocuos, y no en aquellos verdaderamente trascendentales, monetarios, puesto que no son más que una parodia neoliberal de lo que antaño fueron.
    A mí me da igual la “corriente” de la que hablas, a menudo amparada por una panda de ignorantes botelloneros que miran con mirada abierta a través del culo de su vaso de plástico, no más. Me es indiferente la verborrea facilona del renegado antisocial, tanto como la babosería de los beatos de pacotilla, que son anacrónicos. Yo no tengo dogma, y por eso mi pensamiento jamás será blanco o negro.
    De todos modos, a mí no me hagas mucho caso, pues soy una hipócrita: una anti liberal que, sin embargo, trabaja en una empresa de publicidad.

  12. Imrishale dijo:

    Buenas de nuevo ^^ Perdona que haya tardado un poco en responderte, pero he preferido tener un poco de tiempo para poder responder adecuadamente (que comentarios tan largos son de agradecer y requieren una atención especial, jeje).

    No estoy en contra de las festividades que se celebren, ya sean días de la Hispanidad, cumpleaños o demás eventos. Es más, incluso no tengo problemas en que se celebra la navidad, ya que no deja de ser la celebración del solsticio de invierno aderezado con luces y decoración calcetinera.

    Lo que veo falso es que se trate de vivir dicho periodo festivo en un entorno igual al de la Navidad religiosa sólo porque “hace bonito”. ¿Cuantos son los padres que votan en contra de la iglesia católica y la critican a diario, pero que luego no dejan de llevar a sus hijos a la cavalgada de reyes magos o a ver los belenes? Nunca he visto a ninguno de esos padres yendo con sus hijos a celebrar el Ramadán o una circuncisión. Ahí si que critican y se oponen absolutamente.

    Todo esto se puede resumir en la crítica que siempre hago; la de que los españoles son todo boca, pero que a la hora de la verdad “donde dije digo dije Diego”.

    Me parece genial que en las navidades todos nos juntamos para estar en familia y disfrutar de unas pequeñas vacaciones. Como dice Marga, es un tiempo en el que disfrutar de las pequeñas cosas y recordar, cuando se es mayor, lo bien que se pasaba de pequeño. Pero lo que creo que no se puede hacer es “aprovecharse” de lo que nos conviene en un momento dado, por puro egoismo, y criticar aquello que no nos conviene, o que debemos criticar porque el resto lo hace (y no va por nadie de los presentes, por si las moscas).

    Por mi parte, si a la navidad le quitas el contenido religioso, el abuso de los reclamos publicitarios y la tiranía de la globalización comercial, sería como un verano, pero sin el sofocante calor, y mucho más entretenida. La gente podría ser feliz, pero sin tener que aguantar los anuncios de burbujas por la tele, las eternas misas televisadas (así como las películas de todos los años) y el continuo bombardeo de ofertas y contraofertas, bañadas en una falsedad y oportunismo descarado.

    Del resto de celebraciones, más de lo mismo. Que levante la mano (virtual) aquél que no esté harto de ver año tras año la película de Las Sandalias del Pescador en la televisión cada semana santa ;)

  13. A mi me encantan las luces de Navidad. Me hacen sentirme de nuevo un enano alejado de las preocupaciones de la vida adulta :cry:

  14. A.A. dijo:

    Fran, de todos modos creo que en cierto sentido estás mezclando Iglesia y religión. Yo no soy creyente, pero hay mucha gente que sí lo es de alguna manera y está harta de ver cómo esa institución se adueña de sus ideas. Hay muchísimos cristianos que se oponen a la Iglesia, una Iglesia que, por otra parte, tiene mucho que esconder y de que avergonzarse. Por eso opino que cualquiera tiene derecho a decir lo que le venga en gana acerca de quienes se toman licencia para dar también sus opiniones, que son más públicas, de mayor peso -aunque no tanto como creen- y para colmo al margen de la ley.

    Los Reyes Magos -con cabalgata incluida- y el Belén en casa son reminiscencias iconográficas religiosas. Forman parte de la Historia Sagrada y, como todo dogma espiritual, cada uno puede elegir lo que más le convenga aceptar como creencia propia, porque para eso estamos en un país moderno. Nuestra cultura está empapada de la influencia del catolicismo, que ha dejado una huella casi tan profunda como la romanización, y no tiene sentido renegar de ello. Ni tampoco lo tiene renegar de nuestra iconografía, pues definen en buena parte nuestra identidad, aunque nos consideremos modernísimos y ateísimos.

    Por lo demás estoy 100% de acuerdo contigo. La que tú llamas “tiranía del consumo” es aún más peligrosa que la Iglesia; en cierto modo es como una nueva religión, un sistema acromegálico que se retroalimenta con el gasto colectivo, dejando demasiados cabos sueltos por el camino. Luego hay crisis, claro, para algunos. Es el nuevo opio del pueblo y, admitámoslo, es tan fuerte y adictivo que nos tiene absolutamente enganchados a todos. Y la Navidad, en este contexto, es una de sus grandes ceremonias, en la que un señor vestido de Coca-Cola -¿Dios?- nos trae muchísimos regalos.

    Siento lo inconexo de este comentario. Escribo a ratos libres durante el trabajo. E insisto: qué hipocrita soy hablando de estas cosas mientras estoy comprando inserciones publicitarias para la semana que viene.

  15. Imrishale dijo:

    Evidentemente que lo estoy mezclando, esa era la idea :grin:

    A diferencia de otras religiones, el cristianismo católico está irremediablemente ligado a la iglesia católica. Actualmente está proliferando la moda de decir “no, si yo soy cristiano, pero no creo en la iglesia”, debido a que aunque por una parte no estén de acuerdo con que los sacerdotes vivan rodeados de lujo y oro (algunos, claro), también les incomodan ciertos mandamientos (sobre todo el 6º y 9º, aunque el 3º y 8º también están ahí ahí), por lo que saltándose a la iglesia, se creen exentos de cumplirlos (sobre todo el 6º).

    Sinceramente lo veo como una muestra de egoísmo por parte de esa gente, ya que como siempre, hacen lo que les conviene. La Navidad no deja de ser una extrapolación de todo esto.

    Si te fijas, que a veces diga Navidad y otras navidad no significa que esté vago y pase de poner la inicial en mayúscula o se me pase; sencillamente estoy diferenciando entre la actividad religiosa (con mayúscula) y el período de vacaciones (con minúscula). Este pequeño detalle, superfluo, da mucha información al respecto, sobre todo de la gente. El que alguien claramente anticatólico haga referencia a la Navidad implica que inconscientemente reconoce dicha festividad como religiosa, y que aun criticando a quién la creó (tal y como la conocemos ahora mismo) la celebra “por conveniencia”.

    Como dices, la religión católica caló hondo en nuestras tradiciones, pero al igual que es tradición en los cristianos ir los domingos a misa, o ir en semana santa a rezar en los pasos bajo las estampitas de la iglesia (si en el fondo estoy muy versado en estos temas xD) y la gente no lo hace, que luego se pongan a hacer belenes o se vayan a las procesiones religiosas “porque está de moda” o “hace bonito”, sinceramente creo que es una falta de respeto hacia los que realmente creen en dichas actividades.

    Aunque también tengo que reconocer que, puesto que como argumentas esto es un país más o menos libre (la libertad absoluta es la anarquía ^^), uno puede hacer lo que le plazca. Aquí entonces entraría en juego la ética de cada uno; por un lado criticar que la iglesia tal o cual, pero luego coger elementos de esa misma iglesia y usarlos “porque nos parece bien”. ¿Acaso no es ser esto un poco falso? En el sentido de que dependiendo de lo que a uno le parezca bien o mal, se permite el privilegio de criticar/insultar algo, mientras que por otro lado coge y utiliza lo que en el momento le viene bien.

    No voy a negar que un belén sea bonito, pero no deja de ser un diorama y que, quitándole los elementos religiosos, harían tan bonito con con ellos. Pero no, si no tiene al niño Jesús en el pesebre, ya no es lo mismo; no sería lo mismo, no sería… Navidad.

    Irremediablemente, tanto los que critican la iglesia como los que no, terminan acudiendo al acto religioso por “costumbre”. Ahora la pregunta que hay que hacerse es “¿porqué esta costumbre si y las otras no?”. Yo pienso que es porque no se “impone”, ni implica cumplir nada en absoluto. La gente no quiere que se le diga lo que tiene que hacer; le gusta hacer lo que le sale de sus partes.

    Por eso las religiones monoteístas están de capa caída; ya no tienen poder para obligar a la gente, y la gente voluntariamente no está por la labor de sacrificarse. Estamos en la etapa del hedonismo, donde la gente sólo busca el placer sin el sacrificio.

    Si, eso es :)

  16. A.A. dijo:

    ¡Sí señor! Dijiste la palabra perfecta, “hedonismo”. Tomaremos lo bello de cada cultura, aunque no nos pertenezca. Si no, fíjate cómo vamos adquiriendo costumbres anglosajonas o incluso orientales. En el sentido de la Iglesia creo que no nos vamos a poder poner de acuerdo :razz: Yo lo contemplo de una forma más abierta y diferente, porque por un lado veo las Escrituras y por otro su interpretación; la Iglesia, por supuesto, ofrece fundamentalmente la suya propia, interesada y parcial, muchas veces alejadas del Cristianismo primitivo. Y la Navidad se celebra en otros lugares no católicos, como Estados Unidos o Reino Unido, donde son predominantemente protestantes o anglicanos. Claro, que allí gobierna la oda definitiva al consumismo, como hemos comentado anteriormente. De todos modos, es importante matizar que la Iglesia es católica, lo que le supone ser un sector dentro del cristianismo que, como basa su creencia en rendir culto a Jesucristo, es mucho más abierta, de tal modo que permite gran cantidad de interpretaciones. Aquí se emplaza mucha más gente de la que puede parecer, en un cristianismo suigéneris que no mira hacia ninguna institución concreta, porque la ideología supletoria que viene en el lote no le convence.

    Al hilo de esto último, lo que comentas de tomar la parte amable que nos ofrece la Iglesia ya sabes que no sólo se restringe a la Navidad: bodas, bautizos, comuniones vacías de significado, donde el único sentido espiritual es el de ser “reina por un día”. Pero en el caso de la Navidad, sigo pensando que tomar una serie de elementos iconográficos en principio sólo nos define culturalmente, y no en en el sentido religioso en lo estricto de la palabra. Por ejemplo, mis padres ponen un belén; como dices, es un bonito diorama, y en el caso de mi familia, son unas figuras heredadas de mi bisabuela de gran valor emocional. A mí me gustan los belenes, como me gustan nuestros villancicos cristianos, sin ser católica, ni cristiana. De pequeña era atea, luego me hice católica, después pasé a ser cristiana en mi temprana adolescencia porque creía en Dios, pero no en lo que me contaba la Iglesia. Luego me hice agnóstica y, finalmente, atea otra vez.

    Pero bueno, cada uno tiene su forma de ver las cosas. :smile:

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