Curioso vídeo que he visto esta mañana en Kirai.net, que hace referencia a la venta del iPhone en Japón, y cuyo protagonista es el famoso perro de Softbank.
Así por resumir por encima, “oto-san”, que es el nombre del perro, significa “padre”, por lo que el “perro” viene a ser el padre de familia xD El resto son comentarios al respecto de lo chuliguay que está el iPhone y todo eso
Ah, y si alguien se pregunta porqué lo esconde… pues para que no le llenen la pantalla de huellas
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No entiendo ABSOLUTAMENTE NADA
Joer, digo yo que al menos “Oto-san” e “iPhone” si entenderás, ¿no?
Tu comentario me hace pensar que lo gordo del asunto es que yo pillo casi todo. Interesante ^^’
Si entender el anuncio lo entiendo. Lo que no alcanzo a comprender es dónde está la gracia del mismo
Buuh, pues la historia es bien larga xD Lo primero que hay que dejar claro es que son japoneses.
Partiendo de ese punto, es importante saber que Softbank creó una campaña mediática en la que contrató a “grandes” celebridades, como Cameron Díaz entre otras. La cuestión es que tras un tiempo, la campaña no pareció dar grandes resultados, por lo que decidieron hacer protagonista a un perro; a oto-san. A las pocas semanas el perro se había convertido en uno de los “seres” más populares de todo Japón y las ventas habían aumentado bastante.
La “gracia” está en que el perro habla, y es un padre de familia, casado con la señora de cara agria del final. Para nosotros no es que tenga mucho sentido, pero allí en Japón es todo un fenómeno.
Definitivamente la diferencia cultural es BRUTAL
Ya te digo. Tu mismo lo habrás podido comprobar en kendo, donde tanto respeto el tatami como un alumno o un sensei. O ya ni hablar de la devoción del equipamiento, que recuerdo lo que me contasteis del hombrecillo ese que se dedicaba a hacer “misas” a las armaduras xD
Lo que nos pasa es que estamos acostumbrados a Europa, donde nuestros vecinos son muy parecidos a nosotros. Si el mundo árabe que está más lejos nos parece “raro”, el asiático ya ni contarte. La diferencial realmente se aprecia cuando estás allí; eso si que es un choque cultural de los buenos
Ni eran “misas”, ni era a las “armaduras”
Era un tío que “purificaba” la “hakama” con incienso y que luego te daba las cenizas para que las guardaras junto con ella
Rituales, misas… qué más da