Esta mañana, a la una de la mañana aproximadamente, Tokyo se ha visto sacudida por un terremoto de 4.4 grados en la escala Ritcher.
Por así decirlo, es el primer terremoto considerable que he notado, y la verdad es que impresiona, más porque me encontraba en la quinta planta de un edificio basculante, por lo que el movimiento se ha notado bastante (bolígrafos que se movían por la mesa, sillas que se desplazaban, estanterías que se movían, etc.).
Según he oído, no se han producido heridos ni desperfectos materiales, por lo que no ha sido nada grave. Como curiosidad, por la televisión no paraban de repetir que no había sido un seísmo importante y que la gente no se preocupase.
De todos modos, mi sentido arácnido intuición me ha dicho que se han producido unas cuantas réplicas, ya que se notaba como si el metro pasase debajo tuya… pero estando en un quinto piso, como que no.
Jajajaja. Siempre he querido sentir un terremoto un poco más importante. Me acuerdo de uno que sucedió hace unos meses en Madrid, estaba durmiendo y me despertó el temblor y pensé: coñe un terromoto, a dormir. Y me dí la vuelta a seguir durmiendo
Jaja, si, recuerdo ese temblor. Pues la verdad, aunque eso de los terremotos es una “experiencia curiosa”, no sabemos la suerte que tenemos en España de no sufrirlos a menudo