El otro día en clase nos contaron que, cuando se producen vertidos de combustible en los mares y océanos, bastantes barcos aprovechan para pasarse por la zona y realizar un limpiado de sus tanques de combustible, algo que cuesta bastante caro hacer en el puerto.
El método, como no puede ser de otro modo, es dejar que entre agua de mar para a continuación expulsar el agua sucia con restos de combustible. Según nos comentaron, con el New Flame, el carguero que está ensuciando Algeciras, se sabe ya de algún que otro barco, pero donde se cantearon bastante fue con el Prestige, en donde más de media docena de barcos aprovecharon para “limpiarse”.
Como uno puede suponer, esto es igual de contaminante que el propio vertido, por lo que fácilmente la cantidad de crudo que se hubiese limpiado en todo un día habría vuelto al agua gracias a estos listos de turno.
Por suerte y en plan al más puro estilo CSI + Bones, se puede saber qué combustible pertenece al vertido inicial y cual al de la limpieza de tanques. Es más, se puede saber hasta qué barco ha sido, lo que no deja de ser curioso. El cómo se consigue saber, pues bueno, es bastante complicado de explicar, pero resumido vendría a ser por las proporciones de los componentes de cada crudo.