John Rambo, botox y sangre
Escrito el 31 de Enero de 2008 por Imrishale |
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Hace meses anuncié que, aunque fuese mala, vería la última película de Rambo. Y como no podía ser de otro modo, ha sido mala, aunque por suerte no lamentable.
El guión parece una copia de Rambo II, pero con sangre, mucha sangre, y esta vez sin sesión de tortura del amigo Rambo, el cual se le ve fondón y hasta el culo de botox. Por raro que parezca, en toda la película sólo le pegan un tiro en el hombro, y al final. Aunque para la hora y veinte minutos que dura la película, normal.
El punto flaco de la película es que muchas cosas carecen de sentido. Que un vietnamita maltrate prisioneros de guerra americanos tiene sentido, ya que estaban en guerra, pero que un tailandés mate gente y arrase pueblos tailandeses porque si, sin la mínima explicación, pues no. El porqué aparece el clon del Coronel Trautman de la nada, dice dos frases y desaparece, pues tampoco.
Aparte de estos aspectos del guión, tampoco me ha gustado que la película sea un calco de las anteriores; los gestos de pasotismo de la primera, el colgante de la segunda (menos mal que no era verde
), las pasarelas de la tercera, etc.
Pero bueno, algo bueno tenía que tener, y eso es su realismo. Vale que es una brutalidad que deja Salvar al soldado Ryan a la altura del betún en contenido sangriento, pero por una vez se ve como una persona que pisa una mina queda despedazada, y no sencillamente sale por los aire y dice “duele”. Evidentemente también se pasa en este aspecto, ya que el tío va con machete de carnicero amputando trozos a diestro y siniestro.
Así que bueno, un buen intento, pero un fracaso casi sonado. Lo lamento, la verdad. Por suerte el final del todo es bonito incluso, aunque se parezca al final de la serie de animación de Street Figther