Pues nada, otra persona que nos abandona, esta vez un mítico del tránsito del comunismo soviético a la democracia rusa actual. A sus 76 años, este bebedor de vodka ha muerto de una progresiva insuficiencia cardiovascular poliorgánica.
El ex mandatario ruso ya había padecido problemas cardíacos mientras estuvo en el cargo, que abandonó el 31 de diciembre de 1999. En noviembre de 1996 fue sometido a una cuádruple bypass y se vio obligado a guardar reposo en el hospital durante meses, y a aparecer en público en contadas ocasiones.
Yeltsin consiguió enterrar la Unión Soviética sin que hubiera derramamiento de sangre pero millones de personas acabaron en una situación de pobreza con el cambio mientras la corrupción trabó las reformas democráticas. Yeltsin estuvo al frente de Rusia desde 1991 hasta el último día de 1999. El 31 de diciembre Yeltsin sorprendió a todo el país al anunciar que abandona el cargo antes de tiempo, y propuso como su sucesor al actual presidente ruso, Vladímir Putin, elegido en marzo de 2000.
Vía | El País