Reencuentros
Escrito el 31 de Marzo de 2007 por Imrishale |
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Estaba sentado en el autobus, mirando por la ventana los grandes edificios que hay tras la estación de Autores, en Conde de Casal. Me daba cuenta que era normal.
En Madrid hay bastante extremeño, y ahora era cómo si nos hubiesemos reunido todos, como así era. ¿Nuestra intención? Regresar a ese lugar al que llamamos hogar.
Dos autobuses, llenos hasta los topes, esperaban a y media en punto para salir hacia la carretera de Extremadura. En su interior, gente de todo tipo “hacía el extremeño”; esto es, gritar para hacerse oír más que al de al lado, usar el móvil en manos libres en un espacio cerrado, llevar gorra y gafas de sol en el interior del coche, aun cuando esta nublado fuera, etc.
Pero no, mi mente se centraba principalmente en las diferentes personas que habían en el autobus, de las cuales conocía personalmente a dos de ellas; Ana, mi vecina de enfrente de casa y hermana de mi amigo Carlos, y Piriz, un chaval que iba a clase de un colega aquí en Badajoz, y que de pequeño nos llevabamos fatal, pero que últimamente eramos buenos conocidos. Hacía cinco años que no lo veía.
Las otras dos personas me sonaban, una de la UEX, y otra de los parquecillos de Badajoz, por la noche, de cuando salía con los colegas.
¿Coincidencia? Seguramente, aunque claro, si nos reunimos gran parte de los extremeños de Madrid para viajar a casa, es comprensible que nos conozcamos, al igual que nos conocemos al conductor de siempre.
Me gustó reencontrarme con gente conocida. Me gusta estar en casa.
Tierra de conquistadores…
… no nos quedan más cojones