Dicho terremoto tuvo una intensidad, según la escala de Richter, de 7,8 (intensidad equivalente a la explosión de seis millones de toneladas largas de trinitrotolueno; T.N.T.), lo que destruyó prácticamente todo el sistema de tuberías y alumbrado de la ciudad, generando una serie de incendios que duraron varios días, quedando al final cerca del 80% de la ciudad destruida.
Esto pasó hace ya hace un siglo, y desde encontes no ha vuelto a pasar nada fuerte que digamos, y eso está preocupando bastante a los científicos, como podreis leer en este informe que he contrado:
El extremo sur de la falla de San Andrés, en California (EEUU), cerca de Los Ángeles, lleva sin liberar energía prácticamente dos siglos. Una situación que ha provocado que la falla esté acumulando una gran cantidad de estrés, lo que podría generar un terremoto de gran intensidad en cualquier momento, según han advertido científicos estadounidenses en un estudio que publica esta semana la revista ‘Nature‘.
La falla de San Andrés es mundialmente conocida por los terremotos que se han producido en ella. Los dos últimos grandes seísmos que rompieron esta falla tuvieron lugar en 1906 -en la zona norte de la falla- y en 1857 -en la central-, pero en la parte más al sur no se ha producido un gran terremoto al menos en los últimos 250 años. “¿Cuánto más puede resistir la falla sin romperse por esta zona?” se preguntan los científicos en ‘Nature‘.
Según Yuri Fialko, responsable del Instituto de Oceanografía de La Jolla, en California, no demasiado. “Los índices de tensión acumulada que hemos medido confirman que la región sur de la falla puede estar al final de la fase interseísmica del ciclo de terremotos”, señaló. Un movimiento lateral de entre siete y 10 metros, lo estimado por los científicos, supondría un terremoto “masivo”, mayor incluso que el que destruyó la ciudad de San Francisco en 1906, que provocó una fractura de la falla en la zona norte de 6,4 metros.
¿Estamos ante lo que puede ser una catastrofe de magnitudes inconmensurables? No podemos decirlo a ciencia cierta, al igual que no sabemos qué puede pasar con muchas otras cosas, como por ejemplo el volcán del Teide, que llevamos casi dos años de alarma continua porque las calderas se estaban llenando… pero no pasa nada, y eso alarma mucho a los expertos en el tema.
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