Entradas
Apuntes en el margen

Banda sonora de ‘Fragile’

Llevo un par de días que no dejo de escuchar la banda sonora de un juego llamado ‘Fragile’. Ya aparte de lo bueno que pueda ser este juego de Wii (aun no ha salido en Europa), su banda sonora es una auténtica obra maestra, preciosa como pocas.

De toque clásico y con grandes reminiscencias de las obras de Miyazaki, es la música ideal para disfrutar de un buen libro o para darse un baño relajante. El disco entero dura poco más de veinte minutos, por lo que en ningún momento se hace pesado. Muy recomendable para dormirse en un viaje en autobús ;)

Os traigo por un lado la versión a piano de un aficionado, que suena genial (el mundo está lleno de artistas), y a continuación un par de canciones de la versión oficial. Si os gusta y queréis tener toda la banda sonora, os recomiendo visitar el segundo vídeo y leer su descripción :roll:

Vídeo | YouTubeYouTube

Trailer de Fragile | YouTube

Google Analytics de Enero-Junio de 2009

Seguro que más de uno se habrá dado cuenta que desde que empezó el año, no he hecho ningún informe sobre las estadísticas del blog. La razón es que, aparte de la pereza que me daba, tampoco tenía mucho sentido marear la perdiz con ello, más cuando este sitio no deja de ser mi blog personal, y no un centro neurálgico de Internet.

Por ello me decidí a espaciar los análisis, habiendo decidido hacer un par de ellos al año, para comentar más las curiosidades y datos llamativos más que para hacer un estricto informe estadístico.

Seguir leyendo »

川獺 - Kawauso

Hoy que tengo un poquito de tiempo, me gustaría aprovechar para contar un poco acerca de un tipo de monstruo demoniaco -yôkai (妖怪)- perteneciente al folklore japonés. Me refiero a la kawauso (川獺), una especie de nutria de río con forma humanoide de la que no se sabe mucho sobre su origen, pero con un gran legado artístico.

La kawauso, como digo, tiene forma humanoide. Suele aparecer en las noches de verano, como la inmensa mayoría de los yôkai en la mitología japonesa, y aunque no es especialmente maligna, suele tener un carácter bastante fuerte y unos modos soeces. Rebuscando por la red, encontré una historia que le hace referencia:

Según se cuenta, un noble de un clan local llamado Zasu tenía una hija, la cual sin haberse casado todavía, quedó embarazada. Tras interrogarla, ésta le dijo a su padre que no había estado con ningún hombre, pero que cada noche era ‘visitada’ por un animal peludo de cuatro patas.

El padre, enfurecido a la par que extrañado, le dio a su hija una bola de seda, ordenándola que atase uno de los hilos a la pata del animal. Así lo hizo la hija, por lo que a la mañana siguiente, el padre decidió seguir el rastro, llegando hasta un estanque próximo a la aldea. Allí el hilo entraba en el agua, por lo que con la ayuda de algunos aldeanos, empezaron a tirar hasta que sacaron del agua una nutria de río, la cual tenía el hilo atado a la pierna (aquí vendría una parte sobre la rotura del hilo, pero no tengo muy claro quién muere al romperse el hilo, si los aldeanos y el padre, o la nutria).

Con el paso del tiempo, la hija del jefe terminó dando a luz un niño, el cual era de un color amarillo (o rojizo), el cual tenía una asombrosa capacidad para nadar, incluso siendo recién nacido.

Quizás no sea exactamente así, ya que la traducción ha sido cosa mía, por lo que quizás haya algún desliz con algún término. De todos modos, la leyenda viene a contar lo que os narro, que dentro del folklore japonés, no viene a ser tan raro que uno de estos bichos busque la compañía femenina humana.

La kawauso empezó a ser conocida a partir de la publicación, en el año 1776, de una serie de láminas pertenecientes a la obra ”El desfile ilustrado de la noche de cientos de demonios” (画図百鬼夜行), del conocido artista japonés de ukiyo-e, Seiken Toriyama (鳥山石燕). Debemos recordar que, en esas épocas en las que apenas había libros, y con una población que en la mayoría de los casos apenas sabía leer, sólo la transmisión oral permitía dar a conocer todos estos seres fantásticos. Por ello, la aparición de obras de esta clase, permitían a la gente corriente poner cara y forma a sus imaginaciones.

En nuestros días, aunque todas estas historias han pasado a catalogarse como folklore, no dejan de mantener un pequeño sitio en la sociedad en la que vivimos, más cuando se trata de un pueblo con tantas tradiciones mantenidas como el japonés. En ciertas ciudades se pueden ver estatuas de estos seres mitológicos, siendo las kawauso -junto a los kappa- las más comunes en zonas con muchos riachuelos.

Por poner otro ejemplo, allí en Japón el coleccionismo de figuras no se centra únicamente en protagonistas de series de animación o de robots, sino que también podemos encontrar toda clase de monstruo o fantasma (bakemono, 化け物) representados en PVC. La figura de la kawauso que veis a la izquierda me la compré en una tienda de Akihabara, en una sección donde había literalmente cientos de diferentes figuritas de esta clase.

Se acabó

Otro Junio que termina, con todo lo que ello implica. A partir de ahora toca relajarse y disfrutar de la paz y la tranquilidad de la vida. Y para empezar a vivir, nada mejor que un porro musical, como diría el profesor que tuve el año pasado en la asignatura de Mitos del Arte.

Vídeo | YouTube

Canon 50mm f1.8

La semana pasada sucumbí a la tentación y me permití un capricho; comprarme el objetivo 50mm f1.8 de Canon.

Dicho objetivo es uno de los que mejor calidad/precio tienen de toda la gama de Canon, que con una apertura de 1.8 consigue unas fotos de una luminosidad increíble, sin dejar de lado una nitidez más que aceptable en cada foto, aunque bien es cierto que los mejores resultados se consiguen a partir de un f de 2.5-2.8. El efecto de desenfoque de profundidad de campo (o como dicen los ‘entendidos’, el bokeh) es bastante suave, aun cuando el diafragma tiene sólo cinco hojas (y para lo que cuesta).

La única pega que le pongo, es que el anillo de enfoque es un poco extraño, teniendo forma cónica, por lo que es un poco molesto de utilizar.

Aunque lo tengo desde el miércoles pasado, todavía no he tenido casi tiempo de probarlo, ya que hasta mañana todavía sigo en ‘modo exámenes’. He hecho unas cuantas pruebas, y como digo, me encanta. Es parecido al otro objetivo de 50mm que tengo, pero sin ser un macro y con una apertura mayor (el macro tiene un f2.5 mínimo).

A ver si mañana que termino puedo empezar a jugar bien con él y ver de qué es capaz el pequeñín, ya que comparado con los otros que tengo, es realmente enano y no pesa nada (algo menos de 150g, para alivio de mi espalda, jeje).

Por lo pronto, os dejo con una par de fotillos de prueba que he tomado. Corresponden a un incensario que tengo de Hotei, un monje chino que vivió allá por el año 500 aproximadamente, y que común -pero erróneamente- se lo conoce por estos lares como “el Buda Feliz” o “el Buda Sonriente”. Seguro que habréis visto a este simpático rollizo en vuestro restaurante chino habitual o en las tiendas del todo a 0.60€.

Postales del Japón

Anoche me regalaron un pack de postales de lugares emblemáticos de Japón. La verdad es que fue un detalle que no me esperaba para para, y que me gustó mucho.

Son ocho en total, y corresponden con el Castillo de Himeji, el Monte Fuji, las cataratas de Kegon del Parque Nacional de Nikko, el Jardín de Kenroku de Kanazawa, el río Sumida de Tokio, el templo zen de Meigetsu en Kamakura, y los templos Ninna y Kinkaku de Kioto.

Así como curiosidad, de estos sitios conozco el Monte Fuji, el templo de Kinkaku, y el río Sumida (así como a sus habitantes alados). Por tanto, todavía me quedan sitios para visitar, jeje. Ahora encima que mucha gente que conocí el año pasado está preparándose para salir en un par de días para volver a Japón, uno se puede hacer a la idea de los plof que estoy (si, envidia de la sucia y malsana).

Pero bueno, uno no se puede permitir hacer viajes así todos los años, así que continuaré esperando y ahorrando, que ya llegará mi momento. Mientras tanto, podré seguir disfrutando de buenos momentos como los de anoche, en los que fue como si hubiese estado en pleno Tokio (o Kobe), haciendo nuevas amistades y practicando mi japonés.

Aparte, comí un okonomiyaki grandioso :O

Curso intensivo de japonés en verano

Ahora que seguramente la mayoría hayáis acabado los exámenes y estéis pensando qué hacer en verano, ¿qué os parecería estudiar japonés? Estoy seguro que más de uno habrá sentido curiosidad por las movidas extrañas que estudio. A que si ^^

Pues bueno, ahora tenéis la posibilidad de empezar a estudiar japonés en serio. Y no me refiero a seguir ningún tutorial de internet o del estilo, no, sino a aprender japonés en un curso oficial, con certificado validado en el ámbito europeo (aunque sea un idioma asiático :roll: ).

Si estáis interesados, hasta el próximo día 5 de Julio podéis os podéis matricular en el Centro Superior de Idiomas Modernos (CSIM) de la Complutense, realizando un curso intensivo (creo que son unas cuatro horas al día o así). Ya os puedo adelantar que se aprende mucho (se da el mismo temario que en un curso anual), y que la profesora es un encanto (y una santa de la paciencia xD).

La matrícula se puede hacer vía web, o presencialmente en el edificio del CSIM, que se encuentra en la calle Donoso Cortés, número 65, segunda planta. Eso está en Moncloa, por lo que se puede acceder fácilmente por Metro en las líneas 3 y 6.

P.D. Un hitodama me comenta que las plazas están a punto de agotarse, por lo que si hay algún interesado, no lo dejéis hasta el último día ;)

Inicio de encuesta: ¿Cuanto líquido bebes al día en verano?

Como ayer di por finalizada la encuesta eterna, hoy os vengo con una nueva encuesta, mucho menos metafísica y más del día a día; ¿cuanta agua soléis beber al día estos días de calor?

¿Cuanto líquido bebes al día en verano?

Ver los resultados

Loading ... Loading …

La pregunta viene porque el otro día, hablando con mi compañera de despacho, estábamos comentando sobre la conveniencia de llevar botellines de agua estos días, y de la posibilidad de poder rellenar los botellines. Dándole vueltas al asunto, terminé calculando que al día podría beber, de media, unos cuatro litros de líquido; dos y media de agua, uno de zumo y medio de leche.

Así que he pensado que estaría bien saber si bebéis tanto líquido, o si por el contrario la mera humedad del ambiente os basta para sobrevivir, jeje. Si en los comentarios desglosáis lo que soléis beber, mejor que mejor :)

Fin de encuesta: ¿Crees en dioses o en fantasmas?

Han pasado meses desde la última vez que modifiqué la encuesta, y aunque mi intención es que estuviese durante bastante tiempo para recoger mejor el parecer de la gente, debo reconocer que al final se me fue pasando y hasta la semana pasada no volví a pensar en ella. Lo siento xD

Así que sin más esperas, os comento los resultados de la encuesta “¿Crees en dioses o en fantasmas?”.

En total han votado 57 personas desde el 28 de Diciembre del año pasado, fecha en la que creé la encuesta (que tela xD). Esos 57 votos se han repartido del siguiente modo:

¿Crees en dioses o en fantasmas?

  • No, no creo que existan. (30%, 17 Votos)
  • Si, creo que existen ambos. (26%, 15 Votos)
  • Si, creo que existe Dios (o dioses), pero no fantasmas. (25%, 14 Votos)
  • Si creo que existan los fantasmas, pero no así los dioses. (9%, 5 Votos)
  • No creo que existan dioses, pero me gustaría creer que si. (9%, 5 Votos)
  • No creo que existan los fantasmas, pero me gustaría creer que si. (2%, 1 Votos)

Votos totales: 57

Loading ... Loading …

Como se puede apreciar, los resultados son bastante jugosos, diferenciándose tras grandes grupos; por un lado, 14 personas que opinan que existen las deidades, pero no así los fantasmas; otro grupo de 15 votantes que para ellos no sólo existen los dioses, sino también los fantasmas; y un último grupo con 17 personas que se posición en la inexistencia de seres extraterrenales de cualquier tipo.

De lejos, le siguen dos conjuntos de cinco votantes cada uno que opinan que si existen los fantasmas pero no así los dioses, y que no existen los dioses pero que les gustaría que si. Y para terminar, un único voto marginal que opina que no cree en los fantasmas, pero que le gustaría creer en ellos.

La posición excéptica ante todo lo sobrenatural está más que clara, y no hace falta comentar mucho de ella. También está clara la posición de aquellos que si creen en dichos seres ‘no terrenales’. Lo que ya no veo tan claro es porqué hay gente que cree en la existencia de unos, pero no de en otros. No es que les quiera criticar ni nada por el estilo, por supuesto, pero si que me llama la atención. Es decir, si existe un Dios (o varias deidades), ¿porqué no iban a poder existir fantasmas? O viceversa; si existen fantasmas, que vienen a ser espíritus y almas descarriadas, ¿porqué no una deidad o dioses?

Supongo que para analizar mejor esta cuestión, sería preciso conocer las creencias exactas de cada uno. Es decir, aquí en ‘occidente’ lo normal es creer en un sólo dios (el cristiano), y en las historias y leyendas del cristianismo, los fantasmas no son algo muy común que digamos. Es más, me atrevería a decir que en términos generales, casi toda religión monoteista suele carecer de este tipo de presencias. Al menos a mi no me suenan ni en el cristianismo ni en el islam. Quizás haya alguno, pero como caso excepcional.

En cambio, si nos movemos a religiones politeístas, la cantidad de espíritus, fantasmas y demás de seres sobrenaturales es inmenso. El budismo, sin ir más lejos, tienen un montón de demonios protectores (y malvados). Y si ya nos vamos al extremo más extremista, en el shintoismo encontramos el culmun, con literalmente una infinidad de deidades y seres innaturales.

Así que debido a esto creo que puedo explicar el porqué la creencia en deidades pero no en fantasmas. En cambio, el porqué se cree en fantasmas y no en dioses no soy muy capaz de explicarlo, así que si alguno de los votantes no le importa, me gustaría que dejase un comentario que nos lo explicase un poco :)

A los que no creen que exista uno o varios dioses, pero les gustaría que si, ¿porqué opinais así? Es decir, ¿porqué necesitais de un ser superior? Supongo que cada uno tendrá sus razones para pensar así. ¿Quizás por soledad? ¿O por saber qué hay alguien velando por uno mismo? Como antes, si no os importa comentar vuestra opinión, se agradecerá.

Por último, si que puedo explicar la decisión del que ha votado que no cree en fantasmas pero le gustaría creer que si; porque si me lo creyera, sería porque tendría pruebas de que existen, y como no creo en ello, es porque no creo que existan. Y como los fantasmas tienen su interés, pues en resumidas cuentas, sería algo “interesante” desde mi punto de vista. También podría decir, entonces, que me gustaría creer en dios o en dioses. Bueno, quién sabe. El dios monoteísta todopoderoso no es algo que me convenza. En cambio, la infinitud de deidades de otras religiones son más… diríamos que campechanas, y son como más atractivas. Supongo que en parte, los que creen, disfrutan por una parte de algo bonito. También considero que, por la otra parte, viven una ilusión. Pero bueno, esto es sólo mi opinión, no la razón absoluta.

Pues nada, estáis todos invitados a comentar y mostrar vuestro parecer, sin importar creencia ;)

¿Terminators comerciales?

En estos momentos de hartazgo mental, donde uno sólo desea prender fuego* a los apuntes, los ánimos se caldean, más que nada porque el calor que está haciendo estos días es lo peor. Y mira por donde, si juntamos violencia + calor, me ha venido a la mente un vídeo que vi no hace mucho acerca de futuros androides de finalidades bélicas.

No son más que prototipos diseñados a ordenador, y evidentemente no son reales (al menos los ‘chulos’ del final), pero deja bien claro el objetivo que se llevan marcando las empresas armamentísticas desde hace ya un buen tiempo. Aunque el primer androide que sale si que es bastante parecido a los que actualmente operan en Afganistán (hay más de 12K unidades robotizadas funcionando allí), los segundos (1:50) -y chulos- como digo, aun están sobre el papel y el CGI. En el caso de que terminen haciéndolos… a saber.

* Hubo un momento durante el campamento, que estando hasta los mismísimos de algo solté que iba a prender fuego a algo/alguien, y uno de clase que me oyó de quedó a cuadros (y con razón xDD).

Vídeo | YouTube

Todo este título tan largo viene a resumir la situación actual; con la nueva versión del iPhone OS, que permite entre otras cosas recibir mensajes MMS, Telefónica ha iniciado una campaña de mensajería multimedia de sus productos.

El contenido es lo que menos me interesa, la verdad, pero no así la prontitud con que han empezado a mandar mensajes multimedia. Quizás les sirva para ‘conocer’ el porcentaje de iPhones actualizados dos días después de la liberación del nuevo software, información que pueden revender a Apple para contrastar con sus datos de descargas de la iTunes Store. Vaya usted a saber.

El mercado nunca dejará de parecernos extraño en su manera de funcionar. Ellos sabrán mejor que nosotros lo que se hacen.

Cocinando okonomiyaki

Cada día tengo más claro que la cocina es uno de mis pasatiempos favoritos ^^ Tal como comenté ayer al mediodía (la hora del hambre, como supondréis), para cenar tenía pensado preparar okonomiyaki, plato japonés de fácil preparación, precio ridículamente bajo y que llena como ninguno :D

Como todavía no tengo muy bien medido las cantidades, supuse con razón que me iba a salir en grandes cantidades, así que aproveché para invitar a mis padres a cenar, por lo que el consumo estaría asegurado.

Pero, ¿en qué consiste eso del okonomiyaki? Buscando semejanzas con otros platos, podríamos decir que es una especie de pizza o tortilla de verduras. Consiste en una ‘pasta’ formada por harina, repollo y agua, que es lo que forma la base de la torta, y luego ya, un sinfín de ingredientes de lo más variado, que es lo que termina por definir los sabores. Lo normal es que se use tanto carne como pescado, pudiendo echar calamar, pulpo, anguila, beicon, cerdo o cualquier otro elemento que nos apetezca. También se le suele echar un huevo, ya sea sobre la propia torta o a la hora de mezclar la harina. Cuando ya tenemos casi hecho el okonomiyaki, se suele echar por encima salsa de okonomiyaki (o equivalente), mayonesa, tiras de atún y un alga japonesa que da bastante sabor. Lo mejor de todo es que si no nos gusta algún ingrediente, o nos apetecen otros, se pueden cambiar.

Siguiendo un poco con la historia del invento este, existen varias variedades o estilos de preparación principales; el estilo Kansai (Osaka, Kyoto, etc.), el estilo Kanto (Kanagawa, Tokyo, etc.) y el estilo de Hiroshima, de donde se supone que se creó el plato. La manera de prepararlo no es que sea muy diferente, pero existen algunas diferencias principales, como en el caso del estilo de Hiroshima, donde se añaden fideos de yakisoba al okonomiyaki.

Ayer me pasé un poco con la cantidad, ya que quería hacer tres okonomiyakis y terminé con pasta para hacer hasta cinco Ôô’ . Así que bueno, si os interesa probar a hacerlo (ya que es muy muy muy sencillo y rápido), os recomiendo las siguientes cantidades para tres personas:

Okonomiyaki (estilo Imrishale :mrgreen: )

  • 1 taza de harina.
  • 3/4 tazas de agua.
  • 1/5 de repollo cortado en juliana.
  • 12 tiras de carne de cerdo o beicon.
  • 3 huevos
  • Salsa de okonomiyaki (o de yakisoba, o kepchup mismo).
  • Mayonesa.

Para prepararlo, mezclaremos en un cuenco la harina con el agua y el repollo cortado en juliana. Es recomendable mezclar primero la harina con el agua, y cuando se haya formado una pasta homogénea, echar el repollo. Lo mezclamos todo muy mucho.

A continuación, en una plancha eléctrica (o en una sartén, en el caso de no tener plancha) se echan un par de gotas de aceite, y con un cucharón grande echamos 1/3 de la pasta en la plancha. La aplastamos bien en la plancha para que no esté muy gruesa. A poder ser, le damos forma redondita para que entre también por los ojos.

Mientras se va haciendo la torta, podemos echar las tiras de carne en la plancha para que se vayan haciendo un poco (si os gusta la carne poco hecha, no la echéis todavía). Cuando notéis que la torta está ya hecha (si la movéis, se mueve uniformemente y no se rompe), le ponéis la carne encima (cuatro trocitos) y le dais la vuelta, para que se haga por el otro lado.

Cuando por el otro lado esté también hecha, le volvéis a dar la vuelta e inmediatamente le soltáis el huevo encima (sin la cáscara, se entiende). Así se irá haciendo con el calor del propio okonomiyaki. Cuando creáis que ya está hecho (depende de lo caliente que pongáis la plancha/sartén), cortarlo en cuatro trocitos con las paletas, y echad por encima las salsas. A mi me gusta formar ‘riachuelos’ con las salsas, mientras que otros prefieren repartir las salsas uniformemente con un pincel. Eso ya por gustos.

Y ya por último, servir a los comensales y a disfrutar ^_^

P.D. Siento que las fotos sean tan cutres, pero estaba más pendiente de cocinar y comer que de sacar fotos xD Cuando lo vuelva a hacer intentaré sacar unas mejores y actualizar la entrada.

Página siguiente »